Los supermercados de Países Bajos lideran la Superlist de Medio Ambiente Europa 2026, un ranking elaborado por Questionmark Foundation junto a WWF, Madre Brava y ProVeg, que evalúa el desempeño ambiental de 27 grandes retailers de ocho países europeos. El estudio analiza dos aspectos principales: la solidez de los planes climáticos y las estrategias de transición hacia proteínas vegetales, siendo el primero el más determinante en la clasificación final.
Según ProVeg, los supermercados tienen un papel clave en la transformación del sistema alimentario hacia modelos más sostenibles. El ranking está encabezado por Lidl Países Bajos, seguido de Lidl Polonia y Albert Heijn. También destaca Jumbo, lo que confirma el liderazgo neerlandés en materia ambiental. No obstante, Questionmark advierte que, aunque algunas cadenas cuentan con planes detallados, el sector aún no aprovecha todo su potencial para cumplir el Acuerdo de París.
En España, el estudio evalúa a Mercadona, Carrefour y Lidl, que concentran gran parte del mercado nacional. Lidl España ocupa el sexto puesto europeo, gracias a su hoja de ruta climática, su atención a las emisiones de alcance 3 y su objetivo de aumentar en un 20% las ventas de proteínas vegetales para 2030, además de su compromiso de neutralidad climática en 2050.
Carrefour España se sitúa en el puesto 13, con una planificación climática moderada, pero una baja puntuación en transición proteica. Su objetivo de neutralidad en 2040 se limita a las emisiones directas. Por su parte, Mercadona ocupa el puesto 24, debido a la falta de una estrategia climática detallada y de objetivos intermedios, así como a la ausencia de medidas claras en transición proteica.
Madre Brava destaca que el impulso a las proteínas vegetales beneficia a la salud, al medio ambiente y a la rentabilidad, y critica el retraso de España frente a países como Países Bajos y Alemania. Además, el informe señala que, pese a reconocer la necesidad de reducir emisiones, las cadenas españolas han aumentado su huella de carbono en los últimos años.
La Superlist también subraya la falta de apoyo financiero a proveedores para implementar prácticas sostenibles, lo que dificulta reducir las emisiones indirectas, responsables de la mayor parte del impacto ambiental del sector. Solo siete de las 27 empresas evaluadas cuentan con planes climáticos detallados a corto plazo.
El estudio concluye que el liderazgo ambiental en el comercio minorista europeo está concentrado en pocas cadenas y que la transición proteica y el apoyo a proveedores siguen siendo insuficientes. Avanzar en estos ámbitos será clave para reducir las emisiones y cumplir los compromisos climáticos.
Fuente: revistaiunforetail.com