Hay disponibilidad de papayas durante todo el año y estas tienen éxito entre los consumidores, pero el origen es un factor determinante para el sabor, la maduración y la sostenibilidad. Según Lieve Michielsen, de la compañía belga Special Fruit, esto tiene su efecto tanto en la logística como en la percepción de la fruta.
© Special FruitAlcance global, volúmenes variables
Las papayas brasileñas, incluidas las variedades Golden y Formosa, se exportan a todos los continentes. "La ventaja de Brasil es que dispone de mucho producto y de capacidad para suministrar a mercados de todo el mundo", explica Lieve. "Por otro lado, las condiciones meteorológicas plantean retos. Las altas temperaturas y unas precipitaciones irregulares pueden afectar al tamaño y al volumen de la fruta, por lo cual resulta indispensable llevar a cabo una gestión adicional de la selección y la maduración. Las papayas Golden en concreto son propensas a estas fluctuaciones, mientras que en el caso de la Formosa se nota sobre todo en las variaciones de tamaño".
"En general, los volúmenes globales se mantienen bastante estables, pero resulta difícil hacer previsiones semanales, por lo que es imprescindible trabajar con flexibilidad en la planificación y la logística. Por otro lado, la demanda internacional sigue siendo alta. Se registra crecimiento en mercados existentes y están surgiendo nuevos destinos, por lo que aumenta la competencia por la fruta de calidad para exportación".
Local, sostenible y sabrosa
En España, sobre todo en Tenerife, se apuesta por la producción local y la calidad constante. "Con una superficie de más de 66 hectáreas, nuestro productor es el mayor cultivador de papaya de Europa. Combina décadas de experiencia agrícola con un claro enfoque en la sostenibilidad", afirma Lieve. "La gran diferencia está en la distancia. La proximidad a nuestros puntos de venta permite que las papayas maduren más tiempo en el árbol".
© Dreamstime
"Esto se refleja en la textura, el aroma y el dulzor natural de la fruta. Además, la huella de carbono es significativamente menor que el de las importaciones de ultramar. La producción española no prioriza trabajar a gran escala, sino la eficiencia y un control estricto de la calidad. Esto hace que la fruta sea fiable, incluso en un contexto de costes elevados y retos logísticos. La etiqueta 'Made in Spain' es sinónimo de frescura, fiabilidad y calidad. Estas papayas tienen una textura tierna, son aromáticas y de sabor consistente. Exactamente lo que demanda el mercado europeo".
Retos compartidos, enfoques diferentes
Ambos orígenes se enfrentan a la presión climática, pero con enfoques distintos. "En Brasil, el énfasis está en los volúmenes y el alcance de las exportaciones; en España, en la eficiencia y en garantizar una calidad constante. En el sector de la fruta europea se exigen cada vez más productos sostenibles y sabrosos. Trabajando en estrecha colaboración con los clientes, podemos lograr que tanto la fruta nacional como la importada se ajusten a las necesidades del mercado".
Golden o Formosa, brasileña o española, la papaya sigue siendo una fruta tropical muy apreciada. Para Special Fruit, ambos orígenes son complementarios. "Las papayas brasileñas proporcionan disponibilidad global, mientras que las españolas ofrecen una alternativa local, sostenible y de primera calidad. La clave es que los clientes puedan contar con fruta fresca y sabrosa que satisfaga sus necesidades durante todo el año".
Para más información:
Lieve Michielsen
Special Fruit
Europastraat 36
2321 Meer (Bélgica)
Tel.: +32 3 315 07 73
[email protected]
www.specialfruit.be