La forma en que se envasan las frutas y hortalizas tiene un impacto directo —y muchas veces subestimado— en las pérdidas poscosecha, especialmente cuando se trata de trayectos largos. Así lo afirma Yagmur Ozbutun, directora de exportación en la empresa turca Ser Pak Packaging, especializada en soluciones de embalaje.
"Los datos del sector indican que hasta el 52% de las pérdidas en frutas y hortalizas se producen entre la cosecha y el consumo final. Las causas principales suelen ser la deshidratación, el mal control de la atmósfera y los tiempos de tránsito prolongados. El comercio mundial de frutas y hortalizas depende cada vez más de la logística a larga distancia, y los envíos con una duración entre 25 y 65 días se han vuelto habituales", comenta Ozbutun.
© Serpak Ambalaj
Según Ozbutun, el papel del envase es crucial para preservar la calidad de los productos frescos durante su travesía. Aunque el mantenimiento de la cadena de frío sigue siendo indispensable, subraya que no basta con controlar la temperatura. "La experiencia real a lo largo de toda la cadena de suministro demuestra que los problemas de calidad muchas veces no se deben al producto en sí, sino a soluciones de embalaje inadecuadas, que no regulan correctamente la humedad, los gases o la respiración del producto durante el transporte".
Una solución eficaz frente a estos desafíos es el uso de envases con atmósfera modificada (MAP), siempre que estén diseñados específicamente para cada tipo de producto y trayecto logístico. "Mediante la gestión del intercambio gaseoso y los niveles de humedad, el MAP permite reducir la pérdida de peso, ralentizar la respiración del producto y extender su vida útil. Esto se traduce directamente en una reducción de las pérdidas alimentarias, desde la finca hasta la mesa. Esta tecnología es especialmente crítica en los envíos marítimos de larga distancia a mercados lejanos, donde incluso ligeras desviaciones en la calidad pueden desembocar en reclamaciones o rechazos comerciales", explica Ozbutun.
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Eso sí, advierte que sería un error caer en la tentación de estandarizar soluciones. "El MAP no es una fórmula universal. Factores como el tipo de fruta u hortaliza, las dimensiones de la caja, la temperatura de conservación o la duración del tránsito deben considerarse de forma conjunta. Las soluciones generalistas suelen arrojar resultados poco consistentes e incrementan el riesgo comercial. En nuestro caso, toda la producción se lleva a cabo bajo los estándares internacionales de seguridad alimentaria, calidad y trazabilidad del BRCGS Global Standard".
Serpak opera como un eslabón técnico entre los productores, exportadores, importadores y compradores, colaborando con todos los actores de la cadena para identificar desafíos específicos relacionados con la logística y desarrollar soluciones personalizadas. En lugar de ofrecer productos genéricos, la empresa apuesta por un enfoque a medida, basado en pruebas piloto bajo condiciones reales de transporte, lo que permite evaluar el rendimiento del embalaje antes de su aplicación a gran escala.
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"Prestamos apoyo a cadenas de suministro en mercados como Europa, Rusia, Oriente Medio, EE. UU. y México, donde los tiempos de tránsito prolongados y los altos estándares de calidad requieren un rendimiento de embalaje fiable y predecible", concluye Ozbutun.
Una vez más, Serpak estará presente en la feria Fruit Logistica (pabellón 27, stand A-12), como es ya tradición. Allí espera reencontrarse con profesionales del sector para intercambiar ideas sobre la duración del transporte, la pérdida de peso, los retos de calidad y las estrategias para reducir el desperdicio alimentario.
Para más información:
Yagmur Ozbutun
Ser Pak Packaging
Tel.: +90 533 073 70 98 (Turquía)
[email protected]
https://www.serpak.com.tr/en