© Sun World LLCEste año, Sun World celebra su 50.º aniversario y su consejero delegado, Bernardo Calvo, habla de lo que más ha cambiado en el mundo de la mejora genética en cinco décadas: "el alcance de lo que se espera de la mejora genética". Mientras que en los inicios el éxito se medía por si una sola variedad funcionaba bien en un lugar concreto, hoy el éxito se define por si todo el portafolio ofrece una experiencia de consumo consistente en las diferentes regiones, temporadas y cadenas de suministro.
La fruta tiene que producirse y comerse bien de forma constante
Como consecuencia, la mejora genética se orientado mucho más a sistemas completos. "Ahora pensamos en cobertura de principios a finales de temporada, en reducir la variabilidad y en crear experiencias de consumo repetibles", explica Calvo. Los datos, los ensayos globales y ciclos de aprendizaje más rápidos permiten a Sun World tener más intencionalidad en cómo se desarrollan y avanzan los genotipos. Al mismo tiempo, los fundamentos no han cambiado: la mejora genética sigue requiriendo paciencia, tiempo en campo y visión a largo plazo. No solo debe estar al servicio de la experiencia del consumidor, sino también mejorar la rentabilidad y sostenibilidad del agricultor, así como el rendimiento poscosecha exigido por el retail, entre muchas otras cosas.
Afortunadamente, las tecnologías de mejora genética han mejorado notablemente en las últimas cinco décadas, lo que ha permitido a los obtentores a ser mucho más precisos a la hora de orientar las características específicas deseadas, y esta tecnología sigue evolucionando a una velocidad exponencial.
El norte sigue siendo el mismo: fruta que se coma bien y produzca bien siempre.Lo que ha cambiado es la perspectiva: además de sabor y textura, se valoran vida útil, productividad y rendimiento de la variedad en distintos entornos de cultivo. "Hoy, la mejora genética es verdaderamente global, y el listón de la consistencia a lo largo de todo el sistema está más alto que nunca", comenta Calvo.
Expansión global
Aunque Sun World se fundó en California, la expansión global se volvió esencial a medida que el sector se orientaba hacia un suministro durante todo el año y mayores expectativas de consistencia. No se trataba de escalar por escalar, sino de aprender, de garantizar una disponibilidad constante y de mejorar la experiencia del consumidor. Trabajar en distintas regiones permitió comprender cómo se comportan los genotipos en distintos climas, sistemas de producción y ventanas de cosecha. Ese conocimiento determina cómo se realiza hoy la mejora genética. "No se puede diseñar consistencia si no se ha probado la genética en condiciones reales a nivel global".
Esa perspectiva global es ahora fundamental para la construcción de portafolios de uva, mango, cereza y cítricos. La verdadera consistencia, especialmente a escala comercial, solo se logra cuando los genotipos se prueban en distintos mercados, no solo en una región.
© Sun World LLC
Desarrollo de marcas en la categoría de uva
Sun World ha lanzado muchas variedades de fruta protegidas a lo largo de los años, empezando por la uva. Para esta categoría se han desarrollado marcas fuertes que ganaron relevancia cuando la uva pasó de ser un commodity estacional a poderse consumir durante todo el año. Con el crecimiento de la oferta mundial, los retailers y consumidores necesitaban señales claras para anticipar el sabor y la textura antes de comprar. Ahí surgieron las uvas de marca, como Autumncrisp®, Ruby Rush®, Adora Seedless® y Midnight Beauty®, creadas para comunicar una experiencia de consumo específica: sabor, textura y confiabilidad, más allá de lo que significaba el nombre de la variedad para la mayoría de los consumidores.
Estas marcas ayudaron a redefinir la presencia de la uva en el punto de venta, demostrando que la fruta fresca puede ser tan deseable y fidelizadora como los snacks envasados, fomentando compras repetidas gracias a ofrecer una experiencia fiable. Este cambio no solo benefició a las marcas, sino que impulsó la categoría de snack, posicionando la uva como una opción atractiva y fiable.
"Para nosotros, la marca nunca ha sido solo marketing", dice Calvo. Una marca solo funciona si la fruta se comporta siempre igual en todas las regiones, temporadas y cadenas de suministro. En ese sentido, la marca se convierte en una forma de responsabilidad, elevando los estándares en mejora genética, cultivo y comercialización, y facilitando que los consumidores elijan fruta que disfrutarán siempre.
En mango y cítricos, la marca debe ganarse
En 2024, Sun World amplió su actividad a la obtención de mango y cítricos. En estas categorías, el enfoque está en construir portafolios, no en perseguir logros puntuales. Cada categoría tiene su propio ritmo.
En mango, la oportunidad consiste en mejorar la categoría reduciendo la variabilidad y ofreciendo una experiencia de consumo más homogénea durante la temporada. Esto implica construir un portafolio de principio a fin de temporada, aprender mediante evaluaciones globales y comercializar de manera disciplinada. Se emplea una combinación de genética propia y de terceros para avanzar más rápido y cubrir vacíos, dejando que gane el mejor producto por desempeño. Por ejemplo, Blyde Late es una variedad de mango que cubre una ventana tardía rara, lo cual permite a los agricultores y a Sun World establecer presencia y mejorar esa fase con el tiempo. "La marca forma parte del plan a largo plazo, pero hay que ganársela: unos volúmenes limitados de marca en cinco años ya serían significativos". Cosechar en ventanas de baja disponibilidad genera mayor valor en toda la cadena de suministro, generando mejores precios para los agricultores, favoreciendo la demanda del retail y ampliando la disponibilidad de mango fresco para los consumidores.
En cítricos, el desarrollo está más avanzado. Los limones sin semillas representan un verdadero cambio de categoría, con una alta demanda ya establecida. El principal desafío es garantizar suministro constante durante todo el año, pero a medida que esto mejore, es probable que los limones sin semillas se conviertan en la norma. En mandarinas de fácil pelado, la conveniencia y la consistencia son clave, y variedades como Leanri fortalecen la calidad de media temporada y ayudan a mantener la continuidad de la marca. En términos más generales, existe la oportunidad de mostrar con mayor claridad la solidez y profundidad del portafolio de cítricos, apoyándose en datos.
© Sun World LLC
En las próximas semanas se publicará un artículo sobre lo que nos espera en materia de innovación en la mejora genética de frutas.
Para más información:
Jennifer Sánchez
Sun World
Tel.: +1 (831) 601-0826
[email protected]
www.sun-world.com