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Colombia

Lluvias excepcionales ponen en jaque al sector bananero del Urabá

El Urabá atraviesa una grave emergencia climática tras registrar, a comienzos de 2026, niveles de lluvia muy por encima de los habituales. Las precipitaciones acumuladas en las primeras semanas del año han desbordado la capacidad de drenaje de la región y están generando un fuerte impacto sobre el sector bananero, uno de los pilares económicos del territorio.

La Asociación de Bananeros de Colombia (Augura) alertó sobre la magnitud de la situación y advirtió que más de 1.200 hectáreas de cultivos ya presentan afectaciones severas. En varios predios, las plantaciones han permanecido bajo el agua durante más de cuatro días consecutivos, una condición que, según el gremio, derivará en la pérdida total de los cultivos comprometidos.

Los datos de la Red Agroclimática de Augura indican que, entre el 1 de enero y el 4 de febrero de 2026, la pluviosidad registrada fue hasta tres veces superior al promedio de los últimos cinco años. Esta acumulación de agua provocó el colapso de cauces clave para el drenaje regional, agravando las inundaciones.

Entre los puntos críticos se reportan rupturas en el río Carepa, en el sector conocido como El 10, y en el río Grande, a la altura de Nueva Colonia. Asimismo, el río León alcanzó niveles considerados extraordinarios, situándose 1,10 metros por encima de su nivel normal, lo que ha generado un represamiento que dificulta el flujo natural de las aguas.

La emergencia no solo afecta directamente a los cultivos, sino que también compromete la infraestructura productiva y social del Urabá antioqueño, incrementando el riesgo de pérdidas económicas y de empleo en la región.

A este escenario se suma un factor adicional que ha intensificado la crisis: una marea alta de 95 centímetros, acompañada de fuertes vientos, que actúa como un "tapón hidráulico" e impide la salida normal de los ríos hacia el mar. Esta situación ha neutralizado el drenaje intrapredial y prolongado las inundaciones en las fincas.

Como consecuencia, varias actividades esenciales para el manejo de los cultivos se encuentran suspendidas. Entre ellas destaca la aspersión aérea, una labor clave para el control fitosanitario, cuya paralización incrementa los riesgos sanitarios y productivos.

Frente a un escenario que supera la capacidad de respuesta local, Augura solicitó al Gobierno Nacional la activación urgente de líneas de crédito de fomento y emergencia. El objetivo, según el gremio, es asegurar la viabilidad de los predios afectados y apoyar la recuperación del sector bananero.

Aunque existen previsiones de mejoras climáticas a corto plazo, la posible llegada de un nuevo frente frío mantiene la alerta en la región. Desde el sector advierten que una intervención oportuna será determinante para evitar daños irreversibles en la economía del Urabá y en el empleo que depende de la actividad bananera.

Fuente: elcolombiano.com

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