El sector australiano de la almendra afronta la nueva temporada con una mayor cosecha en los árboles, unas sólidas bases de producción y algunas preocupaciones ya conocidas en cuestión de divisa y agua.
Tim Jackson, director ejecutivo del Almond Board of Australia, afirma que la última estimación de pretemporada del sector refleja tanto la mejora de las condiciones de cultivo como la maduración de las plantaciones recientes.
"Siempre hacemos una estimación antes de que comience la temporada, que este año será el 1 de marzo", dice Jackson. "Se publica este mes, y es de 166.891 toneladas". Se trata de una cifra un 7% superior a la cosecha del año pasado y más de 3.000 toneladas por encima del récord anterior.

Jackson apunta a una combinación de factores agronómicos y estructurales como responsables del aumento: "Las condiciones de cultivo han sido mucho más favorables, hemos tenido una temporada de polinización perfecta y algunas de las nuevas plantaciones han entrado en plena producción". En esas plantaciones más jóvenes se incluyen las aproximadamente 20.000 hectáreas plantadas durante la fase de expansión de 2017-19.
En cuestión de precios, también las señales son relativamente favorables. Jackson dice que los precios de las almendras en la última temporada fueron los más altos en varios años. "Se han mantenido relativamente bien", apunta. Sin embargo, la mayor preocupación de cara a la cosecha no es el precio, sino la divisa.
"A medida que nos adentremos en la nueva temporada, lo que preocupará es el tipo de cambio", afirma Jackson. "Preparamos todos nuestros programas de exportación en dólares estadounidenses, y el dólar australiano se ha fortalecido tres centavos en los últimos siete días". Ese cambio, indica, afecta directamente a los rendimientos de los productores. "Si se mantiene en ese nivel, tendrá un impacto significativo en los beneficios de los productores. No en los precios, sino en las ganancias de los productores". Incluso si los precios de mercado se mantienen, la conversión a dólares australianos es importante.
La cosecha está a punto de empezar, y las primeras máquinas ya van camino de los campos. "Yo diría que será la semana que viene", adelanta Jackson. "En las próximas una o dos semanas, la cosecha estará en pleno apogeo". Las condiciones meteorológicas previas a la cosecha han sido secas, lo que conviene a los productores de almendras desde el punto de vista operativo. "Nos encontramos inmersos en una gran sequía. Llevamos mucho tiempo sin lluvias significativas", señala. "Así que las condiciones de cosecha son perfectas".
Esta sequía tiene sus contrapartidas. "No es buena para la recarga de los ríos ni para los precios del agua", dice Jackson, "pero sí muy buena para las cosechas". El calor de las últimas semanas también influye en el desarrollo de la temporada. "El calor que hemos tenido en las dos últimas semanas condensará las variedades y el tiempo de cosecha", añade, y las distintas variedades madurarán más cerca unas de otras, en lugar de dispersarse.
A pesar de los aspectos positivos, Jackson se muestra más cauto que confiado. "Esperanzado es la palabra que yo usaría", dice, sobre todo en lo que respecta a las precipitaciones durante la cosecha. "La lluvia causa todo tipo de problemas, así que siempre tenemos un ojo puesto en la previsión en esta época del año".
En condiciones normales, la cosecha termina en abril. "Si el tiempo es seco, la cosecha termina en abril", dice. "Si llueve, normalmente se tarda más".
Para más información:
Tim Jackson
Almond Board of Australia
Tel.: +61 438 871 312
[email protected]
australianalmonds.com.au