Debido a las diferentes borrascas que han azotado España y Marruecos, los supermercados holandeses como Albert Heijn, Jumbo y Plus enfrentan importantes carencias de frutas y hortalizas. Según informa Algemeen Dagblad, la escasez afecta sobre todo a tomates, legumbres, hierbas frescas y frutas delicadas como frambuesas y arándanos.
En Andalucía, las lluvias torrenciales y tormentas han causado estragos en los cultivos. Se calcula que cerca del 20% de la cosecha se ha perdido, y los daños económicos podrían superar los 3.000 millones de euros. Marruecos tampoco ha escapado al desastre: las inundaciones y la paralización del tráfico marítimo han afectado severamente la cadena de suministro.
Durante estos meses de invierno, entre el 35 y el 40% de las hortalizas importadas y hasta el 20% de las frutas frescas en Países Bajos provienen de esta zona, siendo España el proveedor clave. La consecuencia directa: estantes vacíos, productos de menor calidad —especialmente perceptible en frambuesas alrededor de San Valentín— y un alza en los precios, como anticipa NRC.
Aunque los supermercados podrían absorber parcialmente este incremento de precios, se prevé una reducción en las promociones de los productos afectados. La magnitud del impacto final dependerá en gran medida de cómo evolucione el tiempo y de las negociaciones entre proveedores y distribuidores.
Algemeen Dagblad informa que los supermercados esperan que la disponibilidad de productos mejore nuevamente a partir del fin de semana.
También Bélgica sufre las consecuencias
El temporal no se limita a afectar los Países Bajos. Bélgica también nota los efectos en sus supermercados. Según informa VRT, retailers como Delhaize enfrentan dificultades logísticas notables. "El suministro es muy complejo en este momento", explica Roel Dekelver, portavoz de la cadena de supermercados. "Todo el transporte desde el norte de África debe pasar por el estrecho de Gibraltar, y eso ahora es casi misión imposible".
Otras cadenas de supermercados como Colruyt, Albert Heijn y Carrefour también reportan complicaciones similares, aunque la disponibilidad para el consumidor sigue siendo razonable. La mayoría de los productos todavía se encuentran, pero en cantidades reducidas, lo que puede provocar estantes vacíos al final del día. Muchas promociones están siendo eliminadas como medida preventiva.
Algunas cadenas exploran ya proveedores alternativos para garantizar el abastecimiento. Se esperan ligeros aumentos de precio, aunque supermercados como Aldi afirman que, por el momento, el impacto en su actividad es mínimo.