Investigadores del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC) han presentado en Australia nuevos avances orientados a optimizar el riego del kaki, un cultivo estratégico para la agricultura mediterránea y con especial peso en la Región de Murcia.
Los trabajos se dieron a conocer en el XI International Symposium on Irrigation of Horticultural Crops (ISHS), celebrado en enero de 2026 en Tatura (Victoria, Australia), una cita internacional que reúne a especialistas en riego para abordar los desafíos derivados de la escasez hídrica y el cambio climático.
Las aportaciones del CEBAS-CSIC se enmarcan en dos proyectos dirigidos por M.ª Rosario Conesa Saura y M.ª Carmen Ruiz Sánchez, del Departamento de Agua y Producción Vegetal del centro.
Por un lado, el proyecto SP-IRRICROP trabaja en el desarrollo de estrategias de riego sostenible para cultivos leñosos mediante algoritmos que integran información procedente tanto del suelo como de la propia planta. Por otro, BRILLASENS se centra en la automatización del riego del kaki Rojo Brillante a partir del uso de sensores que permiten ajustar los aportes hídricos con mayor precisión. En este segundo proyecto colaboran también equipos de la Universidad Politécnica de Cartagena, el CIDE-CSIC-UP-GVA (Valencia) y el CREA-OF (Italia).
La investigación analiza el comportamiento del kaki (Diospyros kaki) Rojo Brillante en condiciones de déficit hídrico, una situación cada vez más habitual en el arco mediterráneo debido a la sequía y a la limitación de recursos disponibles.
En concreto, el equipo ha evaluado la respuesta de dos portainjertos ampliamente utilizados en este cultivo: Diospyros lotus y Diospyros virginiana. La elección del portainjerto resulta determinante, ya que condiciona la forma en que el árbol gestiona el agua, su tolerancia al estrés hídrico y su rendimiento en escenarios adversos.
Para ello, los investigadores combinaron técnicas tradicionales con herramientas de monitorización avanzada. Entre ellas, sensores dieléctricos para medir la humedad del suelo, microtensiómetros instalados en el tronco para conocer el potencial hídrico del árbol y sensores de flujo de savia que permiten estimar el consumo real de agua. Estas tecnologías facilitan un seguimiento continuo y preciso del estado hídrico del cultivo, un paso clave hacia sistemas de riego automatizados.
Los resultados evidencian que ambos portainjertos presentan comportamientos fisiológicos distintos cuando el agua escasea. Los árboles injertados sobre Diospyros virginiana mostraron una mayor eficiencia en el uso del agua, con un control más ajustado del consumo y mejor capacidad para mantener su estado hídrico.
En cambio, los ejemplares sobre Diospyros lotus conservaron la actividad fotosintética incluso bajo situaciones de estrés hídrico severo, aunque con una estrategia menos conservadora en el uso del recurso.
Estos hallazgos aportan criterios técnicos para seleccionar el portainjerto más adecuado en un contexto de disponibilidad hídrica cada vez más restringida o con problemas de calidad del agua. Además, contribuyen al desarrollo de sistemas de riego de alta precisión capaces de adaptar los aportes a las necesidades reales del árbol.
Fuente: aenverde.es