España ha sufrido, en los dos primeros meses de 2026 un tren de nueve borrascas que ha afectado especialmente a Andalucía. Estas tormentas consecutivas han tenido un impacto directo en la producción agrícola y, por extensión, en los precios al consumidor. Las provincias de Huelva y Almería, principales productoras de fresa, frutos rojos y buena parte de las hortalizas que se consumen en España, han visto mermadas sus cosechas por lluvias, vientos y daños en invernaderos.
Según datos del INE, en apenas un mes los precios de hortalizas como tomates, pepinos, calabacines, calabazas, berenjenas o pimientos han registrado incrementos de hasta el 10%, un salto no visto en cinco años. La situación recuerda a la borrasca Filomena, que en 2021 afectó también a la producción hortícola y disparó los precios un 15% en enero de aquel año.
La persistente humedad y los fuertes vientos de enero han generado problemas adicionales en los cultivos, como la aparición de hongos en pepinos, pimientos, lechugas o coliflores. Esta combinación de factores ha reducido la oferta y generado lo que los expertos llaman un "terremoto de precios" en origen.
Según datos semanales del Ministerio de Agricultura, los precios pagados a los agricultores por kilo de pimientos pasaron de 0,98 euros a mitad de enero a 1,4 euros en la primera semana de febrero, un aumento del 43%. El tomate ha registrado una subida aproximada del 7%, mientras que otros productos como calabacín y berenjena comienzan a bajar: un 25% y 20%, respectivamente, en las últimas semanas.
A pesar del fuerte aumento en campo, los precios en los supermercados han subido un 10%, lo que indica que los intermediarios han absorbido parte del impacto. Según Andrés Góngora, responsable del sector de Frutas y Hortalizas de COAG, esto podría cambiar en las próximas semanas: cuando la producción se normalice, los intermediarios podrían trasladar al consumidor los incrementos pendientes, manteniendo la presión sobre los precios.
Los expertos prevén que será necesario esperar uno o dos meses para que los precios se estabilicen tanto en el campo como en los hogares.
Fuente: elespanol.com