La creciente exigencia de los mercados internacionales ha convertido a las certificaciones en un requisito prácticamente indispensable para acceder a cadenas de supermercados en Europa, Estados Unidos y Asia. Así lo explica Rafael Prieto Rodríguez, representante de Mayacert, empresa de certificaciones nacida en Guatemala con presencia global.
Mayacert ofrece principalmente servicios de certificación en producción ecológica bajo diferentes normativas internacionales, entre ellas la de la Unión Europea y la estadounidense (USDA), además de esquemas privados como GlobalG.A.P., Rainforest Alliance y verificaciones como EUDR. "Principalmente ofrecemos servicios de certificación de producción ecológica", resume Prieto.
© Diana Sajami | FreshPlaza.es
Aunque muchas certificaciones son técnicamente voluntarias, en la práctica se convierten en obligatorias para poder vender en determinados destinos. "Son certificaciones voluntarias que el cliente solicita porque su cliente para la venta las exige como requisito indispensable", explica.
El proceso suele iniciarse cuando el productor, informado previamente por su comprador —generalmente una cadena de supermercados—, contacta a la certificadora. Tras la revisión documental y la auditoría en campo, se emite una decisión final sobre la concesión del certificado.
Prieto destaca que, pese a las diferencias entre normativas europeas, estadounidenses o asiáticas, "las bases de los requisitos son muy similares". Las variaciones suelen encontrarse en aspectos puntuales, como el listado de productos fitosanitarios autorizados o determinados requisitos administrativos.
En el caso de la certificación ecológica, el enfoque está claramente vinculado al consumidor. "Al final, los consumidores cada vez tendemos a preocuparnos más por nuestra salud y a comer productos más saludables", señala Prieto.
Entre los requisitos clave figuran la limitación o prohibición de productos fitosanitarios de síntesis química, el uso de insumos naturales y biodegradables, y un estricto sistema de trazabilidad. "Es requisito indispensable el control añadido con los registros y las actividades que se realizan en el campo", afirma. Esto permite desarrollar una trazabilidad detallada de las aplicaciones y actuaciones realizadas durante el cultivo.
Uno de los puntos más debatidos en el sector es la acumulación de certificaciones. Los productores señalan que cada vez deben cumplir más estándares, sin que ello se refleje necesariamente en mejores precios.
Prieto reconoce la complejidad del escenario: "Si los productores tuvieran que cumplir al 100% de los requisitos de todas las normativas actuales, sería un proceso mucho más costoso, más complejo y más complicado". La razón de la coexistencia de múltiples esquemas radica en que cada norma tiene un propietario, ya sea público o privado, con capacidad independiente para definir y modificar sus criterios.
En este contexto, la especialización puede jugar a favor. "Aunque se pueda ver como un costo superior, muchas veces la especialización reduce el costo", concluye.
Actualmente, Mayacert cuenta con 14 oficinas en América, Europa, África y Asia, y ofrece 21 servicios de certificación reconocidos, reflejando el alcance global de un mercado donde las exigencias normativas siguen marcando la pauta del comercio agrícola internacional.
Para más información:
Rafael Prieto Rodríguez
Mayacert
Guatemala
Tel.:+34 602 693 555
[email protected]
www.mayacert.com