Los problemas de las inundaciones en Portugal aún no han terminado. Aunque el nivel del agua está bajando por el momento, la situación podría volver a empeorar a finales de febrero, afirma Tania Luz e Silva, de Rush Group y Rush Farms. "Aunque el nivel del agua bajó ligeramente esta semana, dado que las presas todavía están llenas, y habiéndose realizado desembalses en España, se llevarán a cabo desembalses controlados en Portugal. Esto no sería preocupante, si no fuera por la previsión de lluvias para finales de febrero y principios de marzo, tras unos días en los que las temperaturas subirán hasta los 20 °C. Habrá que esperar para ver si estas temperaturas son 'empujadas' hacia el norte por el anticiclón de las Azores. Si no lo hacen, el nivel de las aguas volverá a subir".
Antes de las inundaciones, Portugal había sufrido duras condiciones meteorológicas, lo que significa que ya había muchos daños, explica Silva. "Antes incluso de inundaciones, tuvimos la borrasca Kristin, con vientos que alcanzaron rachas máximas de 208 km/h. Los daños fueron muchos y generalizados. Hay invernaderos destruidos e infraestructuras en el campo, como pivotes de riego o puntos de electricidad, que siguen inoperativos. Estos daños se vieron agravados por las intensas lluvias e inundaciones. Sin embargo, la prioridad es proteger a las personas y sus bienes. Por ello, las primeras intervenciones no se dirigieron a las empresas. Con estos diversos acontecimientos, debido a la inmensa demanda, es más difícil disponer de equipos para resolver problemas o conseguir materiales".
© Rush Farms
Afortunadamente, estas difíciles condiciones no significan que Rush Farms no pueda suministrar productos a ninguno de sus clientes, ya que la empresa, subraya Silva, dispone de otros orígenes de los que abastecerse. "En cuanto a los campos, el hecho de que la mayoría estén bajo el agua hace imposible la recolección, e incluso cuando es posible, primero hay que comprobar la calidad del producto, o si no ha sido arrastrado por la corriente de agua. El Grupo Rush tiene varias oficinas y la producción repartida por varias partes del mundo, y eso nos ayuda a cubrir huecos en la oferta cuando se producen este tipo de situaciones. O a centrarnos en otros aspectos, como cambiar el origen de las zanahorias por las que producimos en Egipto. O presentar la col de primavera como alternativa a la col picuda, que nuestros colegas de Polonia han estado desarrollando con los agricultores".
"Seguiremos trabajando con batatas, calabazas y peras Rocha de Portugal. Tenemos colegas de Egipto que cultivan batatas, patatas y zanahorias, y colegas de Polonia con alternativas a las coles picudas. El hecho de combinar el cultivo y el comercio nos ayuda a sortear las dificultades y a buscar otros productos o proponer alternativas similares".
Abastecerse de otros orígenes ayuda al exportador a garantizar el suministro a sus clientes, pero esa estrategia no ayuda realmente a los agricultores de Portugal, reconoce Silva. "Por otra parte, nos esforzamos por encontrar otras alternativas para los agricultores, de modo que puedan seguir operando en el mercado mientras intentan resolver los problemas con las compañías de seguros y con el apoyo que les prestan el gobierno portugués y la Unión Europea. Queremos seguir colaborando en el largo plazo con ellos, así que estamos implicados en cómo podemos sortear estos momentos complicados".
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¿Cuál es el alcance de los daños en Portugal? Silva afirma que es difícil saber exactamente cuáles serán las consecuencias: "A primera vista, los daños son sumamente desoladores. Es prematuro decir con certeza lo que va a pasar, pues aunque los niveles de agua bajen bruscamente, la disponibilidad de productos se reduce, y es necesario ser serios en lo que se refiere a la calidad entregada al cliente. Pero no cabe duda de que el primer semestre será difícil".
"El comisario europeo de Agricultura ha estado en Portugal, dado que fuera de este país no se tenía conciencia de la magnitud y gravedad de los daños y de la situación. Afortunadamente, nuestro ministro de Agricultura se ha implicado mucho con el sector que dirige. Se han habilitado ayudas tanto del Gobierno como de la UE; sin embargo, tienen unos límites máximos que en muchos casos no bastan para pagar tanto las reparaciones de las infraestructuras como lo que se perdió en los campos o los insumos que se llevó el agua. Por otro lado, la mayoría de los agricultores que tienen seguro solo tienen cobertura para la cosecha, no para este tipo de situaciones. La ayuda es buena, pero no será suficiente para todos, ni para todo".
Y como tal, Rush Farms tendrá que planificar el mejor resultado posible, también en lo que se refiere a volver a cultivar productos en Portugal lo antes posible. "Esperamos que el anticiclón de las Azores vaya a nuestro favor y propicie unas condiciones que ayuden a bajar los niveles de agua. Si plantamos ahora nuevas brásicas, en este caso coles picudas, no estarán listas para la cosecha hasta casi el final de la campaña de suministro de Portugal y España al resto de Europa. Ahora, la atención se centrará en la reconstrucción, aprovechar al máximo los productos que todavía tienen buena calidad y empezar a trabajar los campos para los cultivos de verano", concluye Silva.
Para más información:
Tania Silva
Rush Farms
[email protected]
www.rushgroup.co.uk