El pulgón se ha convertido en una amenaza creciente para los cultivos al aire libre en Murcia y Andalucía que ha generado alarma entre agricultores y autoridades regionales. Productores y consejerías advierten de pérdidas millonarias, abandono de hectáreas y riesgo para el empleo en dos de las principales despensas hortofrutícolas de Europa.
En Murcia, la Consejería de Agricultura, junto con Andalucía y Comunidad Valenciana, ha enviado una carta conjunta al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación solicitando "una reunión urgente y la adopción de soluciones excepcionales", según explicó la consejera murciana, Sara Rubira. La responsable regional señaló que la eliminación progresiva de determinadas sustancias activas, el cambio climático y las crecientes exigencias comerciales están comprometiendo la rentabilidad de las explotaciones. Rubira alertó de que otros países europeos, como Portugal, Italia, Grecia, Alemania, Eslovenia o Francia, han autorizado de manera extraordinaria ciertos productos que en España aún no se permiten, generando "un agravio comparativo y pérdida de competitividad" para los productores murcianos.
El Valle del Guadalentín y otras zonas como el Campo de Cartagena y el entorno de Pulpí están entre las más afectadas. Según Plácido Pérez Chuecos, presidente de COAG Lorca, la plaga podría tener consecuencias "catastróficas" si no se actúa con rapidez: "Los productores se sienten totalmente sin armas para proteger sus cultivos. La única salida ante rechazos consecutivos en mercados internacionales es labrar o abandonar el cultivo, con la consiguiente pérdida económica".
En Andalucía, la situación se agrava con las recientes lluvias. Ramón Fernández Pacheco, consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, alertó durante el Symposium de Sanidad Vegetal que entre el 60 y 70% de la superficie de producción hortícola al aire libre del Levante almeriense ya se ve afectada, especialmente lechuga y espinacas. Fernández Pacheco subrayó que el cambio climático, los intercambios comerciales y las restricciones de las cadenas de supermercados sobre la ausencia de organismos nocivos están condicionando la propagación de enfermedades y plagas.
El consejero andaluz destacó que, aunque se aplican técnicas de gestión integrada de plagas —como lucha biológica, biopesticidas o prácticas culturales—, la población de insectos y enfermedades continúa aumentando cada año. Por ello, ha solicitado al ministro Luis Planas la creación de una mesa de trabajo técnica extraordinaria sobre sanidad vegetal, con participación de comunidades, científicos, empresas y administraciones, para analizar y aprobar las medidas necesarias que garanticen la protección de los cultivos y la rentabilidad del sector.
Tanto en Murcia como en Andalucía, productores y autoridades coinciden en que la falta de herramientas fitosanitarias efectivas frente al pulgón y otras plagas pone en riesgo la estabilidad económica y la competitividad de las explotaciones hortofrutícolas, mientras que otros países europeos ya aplican soluciones extraordinarias que protegen a sus agricultores. La presión sobre el Gobierno central se intensifica, y el sector exige respuestas inmediatas para evitar que la actual campaña termine en un golpe irreversible para miles de familias.
Fuente: laopiniondemurcia.es y diariodesevilla.es