Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente han comenzado a generar preocupación en el comercio internacional por su posible impacto en los costos logísticos y energéticos. Según información de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), para el sector bananero ecuatoriano el efecto más probable sería indirecto, principalmente a través del encarecimiento del transporte marítimo y los seguros, factores clave para un producto de alto volumen y márgenes ajustados.
De acuerdo con datos de AEBE, Medio Oriente continúa consolidándose como un destino relevante para el banano ecuatoriano. Hasta diciembre de 2025 se enviaron 56,20 millones de cajas de 18,14 kg, lo que representa un incremento del 11,74% frente a 2024, cuando se exportaron 50,30 millones de cajas. La región concentró el 14,85% de las exportaciones globales de banano de Ecuador durante ese periodo.
Dentro de la región, Turquía se posiciona como el principal destino, con 36,01% de participación, mientras que Arabia Saudí concentra 31,38% del mercado regional. Según señala AEBE, el contacto directo con importadores en estos destinos refleja un clima de relativa estabilidad y una demanda que continúa activa pese a la volatilidad internacional.
El principal riesgo para el comercio mundial está vinculado al precio del petróleo y a la seguridad de rutas estratégicas, como el estrecho de Ormuz. Una eventual escalada del conflicto en la región podría elevar los costos de transporte marítimo, incrementar las primas de seguros y generar volatilidad en los mercados financieros.
Para el sector bananero ecuatoriano, estos factores tienen implicaciones directas en la competitividad. Un aumento en los costos logísticos o energéticos repercute en toda la cadena agroexportadora, desde el transporte hasta la cadena de frío. Además, en un entorno inflacionario global, los compradores internacionales —especialmente supermercados europeos— suelen presionar por ajustes de precios o renegociaciones contractuales.
Aunque Medio Oriente no es el principal destino del banano ecuatoriano —por detrás de mercados como la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos—, el sector lo considera estratégico por su crecimiento sostenido y su poder adquisitivo.
Según AEBE, por el momento no se identifica un riesgo comercial inmediato. Los ajustes se concentran en el ámbito logístico, donde algunas navieras ya analizan cambios de rutas para mitigar riesgos operativos. En caso de interrupciones en el Estrecho de Ormuz, existen alternativas como el desembarque en puertos de Omán, ubicados antes de ese paso marítimo estratégico.
El banano mantiene una posición particular dentro del consumo global. Como fruta de precio accesible y consumo masivo, su demanda suele mantenerse relativamente estable incluso en contextos de incertidumbre económica o geopolítica.
Ante este escenario, AEBE señala que el sector exportador ecuatoriano mantiene un monitoreo constante de la situación, con especial atención a los costos logísticos, la revisión de contratos de flete y la coordinación público-privada para preservar la competitividad internacional del producto.
La prioridad, según el gremio, es garantizar la continuidad del abastecimiento hacia los mercados internacionales y asegurar que el banano ecuatoriano continúe llegando a sus destinos habituales, incluso en un contexto internacional cada vez más complejo.
Para más información:
AEBE
www.aebe.com.ec