A pesar de un año marcado por una menor producción, condiciones meteorológicas adversas y fuerte competencia en los mercados internacionales, las exportaciones de cítricos de la Comunitat Valenciana alcanzaron los 1.002,7 millones de euros entre septiembre y diciembre de 2025, ligeramente por encima de los resultados del año anterior, según datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa recopilados por la Conselleria de Agricultura.
En términos de volumen, sin embargo, los envíos descendieron a 784.752 toneladas, lo que representa una caída del 3,7% respecto a la campaña 2024/2025 y un 5,1% menos que en 2023/2024. Este comportamiento refleja la menor disponibilidad de producto en comparación con la media de las cinco campañas previas, con casi 147.000 toneladas menos, un retroceso del 15,8%.
El incremento del valor de las exportaciones se explica principalmente por la evolución de los precios medios, que se situaron en 1,28 euros por kilo, un 4,8% superior al mismo periodo del año anterior.
Por variedades, las mandarinas continúan liderando las exportaciones valencianas, con 414.873 toneladas por un valor de 569,1 millones de euros. A pesar de ser la categoría más afectada por la caída de volumen —9,4% menos que la campaña previa—, su precio medio subió hasta 1,37 euros por kilo. Las naranjas alcanzaron 254.217 toneladas exportadas, por un valor de 252,4 millones de euros, con ligeros descensos tanto en volumen (-1,4%) como en valor (-0,3%).
En contraste, los limones y pomelos registraron un fuerte aumento impulsado por la subida de precios. Las exportaciones de limón alcanzaron 100.882 toneladas y 164,3 millones de euros, lo que supone un aumento del 36% en valor respecto a la campaña anterior, con un precio medio de 1,63 euros por kilo (+18%). Los pomelos llegaron a 14.545 toneladas y 16,7 millones de euros, con incrementos superiores al 20% en volumen y al 23% en valor.
El mercado durante febrero estuvo condicionado por fenómenos meteorológicos como vientos de poniente y noroeste, precipitaciones escasas y temperaturas anómalamente suaves, que afectaron la recolección y calidad de la fruta. Las rachas de viento provocaron caídas de fruta y daños superficiales ("rameado"), reduciendo la oferta comercializable y generando diferencias en los precios: se incrementaron las cotizaciones de fruta de mejor calidad mientras que la más afectada sufrió depreciación.
En origen, las mandarinas híbridas como Nadorcott y Tango registraron ligeros aumentos de precio en algunas zonas productoras, mientras que la Orri se mantuvo como la variedad mejor valorada, superando 1,40 euros por kilo en árbol en Castellón. Las naranjas Navel Lane Late se cotizaron estables, entre 0,31 y 0,37 euros por kilo, mientras que la variedad Salustiana rondó los 0,30 euros por kilo en la misma provincia.
En conjunto, los datos reflejan un inicio de campaña con estabilidad en valor pese a la caída de volumen, apoyado en la buena aceptación de ciertas variedades y en la capacidad del sector valenciano para mantener la competitividad en mercados exigentes.
Fuente: valenciaplaza.com