Ecuador y Brasil firmaron un acuerdo de cooperación para impulsar la creación de variedades de banano capaces de resistir plagas que afectan a las plantaciones, como el Fusarium R4T y el moko. El convenio fue suscrito por la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE) y la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) en el Palacio Itamaraty, en Brasilia.
El proyecto, con una duración estimada de cinco años, se centrará en el mejoramiento genético de la variedad Cavendish, con el objetivo de producir cultivos resistentes a enfermedades que amenazan a la industria bananera.
La firma del acuerdo, realizada el 5 de marzo de 2026, contó con la presencia de la presidenta de Embrapa, Silvia Massruhá; el ministro de Agricultura de Ecuador, Juan Carlos Vega; el director ejecutivo de la AEBE, José Antonio Hidalgo, y el presidente del gremio exportador, Jorge Encalada.
José Antonio Hidalgo calificó la alianza como "un paso histórico para el futuro del banano" y recordó que la iniciativa comenzó en Panamá con la firma de una carta de intención con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para financiar programas orientados al desarrollo de variedades resistentes al moko y al Fusarium.
Hidalgo destacó que el convenio con Embrapa representa un hito en el programa de mejoramiento genético del banano, fortaleciendo la investigación y la innovación para garantizar la sostenibilidad de uno de los sectores más relevantes de Ecuador.
La medida responde a la amenaza del Fusarium R4T, hongo detectado por primera vez en Ecuador en diciembre de 2025. Agrocalidad confirmó la presencia del patógeno en una finca del cantón Santa Rosa, en la provincia de El Oro, tras análisis de laboratorio realizados según protocolos nacionales e internacionales. Esto activó el Plan Nacional de Contingencia y la declaratoria de emergencia fitosanitaria para contener el foco y prevenir su propagación.
Aunque se logró retrasar la expansión del Fusarium mediante medidas de bioseguridad aplicadas por el sector público y privado, así como iniciativas como SafeBanana, el sector busca ahora soluciones de largo plazo, siendo el desarrollo de variedades genéticamente resistentes una de las principales alternativas.
La industria bananera es un pilar de las exportaciones no petroleras de Ecuador y genera unos 250.000 empleos directos. La estrategia nacional frente al Fusarium combina medidas de exclusión y confinamiento del brote, como cordones fitosanitarios y brigadas especializadas, junto con protocolos estrictos de bioseguridad en las fincas.
Durante su visita a Brasil, la delegación de la AEBE se reunió con el director de Investigación y Desarrollo de Embrapa, Clenio Pillon, y con investigadores del programa de mejoramiento genético del banano. Además, conocieron el Centro Nacional de Recursos Genéticos y Biotecnología (Cenargen), donde se familiarizaron con las capacidades del país en genética vegetal y conservación de recursos fitogenéticos.
Fuente: expreso.ec