La guerra de 2026 en Irán estalló en un momento especialmente delicado para la campaña de exportación de naranjas de Egipto. Los exportadores egipcios esperaban que las exportaciones al mercado asiático repuntaran a principios de marzo, tras la conclusión de la larga temporada de naranjas Navel en China. Sin embargo, la guerra ha reavivado la crisis en el mar Rojo y ha alargado los tiempos de tránsito hacia el este y el sur de Asia. Los temores de los exportadores egipcios se extienden también al vital mercado del Golfo, donde la situación logística podría ralentizar las exportaciones. En última instancia, estas presiones podrían provocar un desplazamiento hacia el mercado europeo, con el consiguiente exceso de oferta y descenso de los precios.
Estos escenarios, aunque realistas puesto que ya han sido experimentados por los profesionales egipcios en plena crisis del mar Rojo en 2023-2024, no son inevitables, y la fuerte demanda de naranjas en muchos mercados mundiales está contribuyendo a la resiliencia de los exportadores egipcios esta temporada, a pesar de la turbulenta situación geopolítica. Así lo afirma Mohamed Shaker, director de exportación de Al Mansi.

El exportador informa de que la demanda de naranjas Valencia egipcias por parte de los países del Golfo se mantiene firme, y los envíos continúan a pesar de las interrupciones logísticas a través de rutas alternativas. Así lo explica: "Seguimos enviando a Arabia Saudí y a otros países del Golfo por carretera. Naturalmente, los costes de transporte han aumentado debido a las nuevas condiciones, lo cual era de esperar. La demanda saudí sigue siendo fuerte, e incluso estamos observando un crecimiento de la demanda por parte de los importadores de Omán. Además de los países del Golfo, la temporada acaba de empezar en otros países vecinos, como Jordania".
Según Shaker, los precios de exportación de las naranjas egipcias se mantienen en los niveles anteriores a la guerra en los mercados del Golfo. Y prosigue: "Nada ha cambiado por nuestra parte; nuestros costes siguen siendo los mismos, pero podrían subir muy pronto debido a la inflación inducida por la guerra. El único aumento son los costes de transporte".
En los países del este y el sur de Asia, el crecimiento de la demanda previsto a principios de marzo va por buen camino, según Shaker. "Las exportaciones no se han interrumpido. Estamos viendo un incremento de la demanda, sobre todo de Bangladés y la India, que habíamos previsto, y que no se ha visto afectado por la guerra. El tiempo de tránsito hacia estos mercados aumentó entre 15 y 20 días inmediatamente después del estallido de la guerra, a consecuencia del cierre del mar Rojo y de la necesidad de desviar la ruta alrededor del cabo de Buena Esperanza, lo que ha provocado un aumento de los costes de transporte. Sin embargo, estos se mantienen dentro de límites aceptables, y la variedad Valencia es capaz de soportar el mayor tiempo de tránsito", añade.
No obstante, el exportador reconoce que la oferta en el mercado europeo está aumentando. "Sin embargo, los precios se mantienen estables en Europa y el mercado es activo y con demanda. En Al Mansy, por ejemplo, estamos viendo un aumento de los pedidos de nuestras naranjas procedentes de Rumanía, Bélgica, Serbia y el Reino Unido. También estamos viendo el comienzo de la demanda de Francia y España. De momento, no hay exceso de oferta en Europa, los precios se mantienen estables y la situación en Oriente Próximo no tiene grandes repercusiones".
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Muhammad Shaker
Al Mansi
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