Durante muchas décadas, California ha albergado una comunidad de productores de peras muy unida, en la que la mayoría de las explotaciones han pertenecido a la misma familia durante seis generaciones. El sector se encontraba en un momento dulce, llegando al mercado durante los meses en que el noroeste del Pacífico estaba ausente. Sin embargo, las cambiantes condiciones del mercado han ejercido una gran presión sobre el sector californiano de la pera. "Los tres últimos años han sido especialmente duros para los productores", asegura Chris Zanobini, director ejecutivo de la California Pear Advisory Board.
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Importaciones de Argentina
Los vientos en contra comenzaron con la afluencia de importaciones de peras procedentes de Argentina. En la última década, las importaciones llegadas de Argentina se han duplicado y el año pasado hubo una avalancha de peras de este origen justo cuando los productores de California comenzaban la cosecha. Argentina compite directamente con las peras Bartlett y Bosc de California, pero ofrece fruta a precios mucho más bajos, lo cual repercutió de manera muy significativa a la hora de colocar las peras de California en los lineales de la gran distribución. Una gran cadena nacional había planeado una promoción con peras tempranas de California, a un precio más elevado por tratarse del primer producto de la temporada. Sin embargo, la campaña se retrasó seis semanas. "Esto afectó gravemente a la distribución y a los precios, ya que los productores de peras de California perdieron tanto las ventas como la prima de precio del inicio de la temporada".
Algunos exportadores argentinos utilizan 1-MCP para retrasar el proceso de maduración, lo que les proporciona una ventana de envío aún más larga. "Aproximadamente el 70% de las importaciones de peras argentinas llegan ahora en abril y mayo, justo cuando los productores de California se preparan para enviar su primera fruta fresca", comenta Zanobini.
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Reducción de superficie
© California Pear Advisory Board Debido a estas dificultades, el sector de la pera de California ha sido deficitario durante los últimos años y, ante el desalentador panorama, algunos productores se vieron obligados a tomar decisiones difíciles. En los dos últimos años se han retirado en torno a 325 hectáreas de perales, que han sido sustituidos por otros cultivos. Sin embargo, también hay buenas noticias. "En el lado positivo, la competencia con las importaciones ha abierto la puerta a conversaciones con Argentina", menciona Zanobini. "El año pasado no tuvieron una buena experiencia con los envíos a EE. UU., y no quieren repetirla este año".
Cierre de una planta de transformación
Además de los problemas que plantean las importaciones de peras procedentes de Argentina, la quiebra de Del Monte Foods supone otro golpe para el sector. Aunque todos los activos estaban a la venta, la planta de transformación no se vendió y cerró. Ahora solo queda una, propiedad de Pacific Coast Producers (PCP). De cinco plantas de transformación que había hace veinte años, el sector se ha visto reducido a una. "Tengo entendido que PCP ha asumido una parte considerable del tonelaje de Del Monte Foods", indica Zanobini. "Mientras que a algunos productores se les ha adjudicado un contrato, otros siguen esperando". Esto está causando incertidumbre a los productores, ya que la transformación es fundamental para la fruta que no llega al mercado fresco.
Las peras de California son cultivadas por alrededor de 60 productores, la mayoría de ellos explotaciones familiares multigeneracionales situadas en la región del delta del Sacramento, así como en los condados de Lake y Mendocino. Las peras de California están disponibles en el mercado entre julio y octubre y se envían a todo Estados Unidos. Además, se exportan a Canadá, México y algunos países centroamericanos.
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Para más información:
Chris Zanobini
California Pear Advisory Board
Tel.: (+1) 916-441-0432
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