El sector agrícola de Yucatán está atrayendo la atención de inversionistas gracias a proyectos de "inversión verde" que combinan agronegocios con garantías legales y financieras. Entre ellos, el cultivo de limón persa se ha consolidado como una opción con rendimientos atractivos, que ahora se amplía a piña y sandía.
Empresas como Inversiones Críticas ofrecen parcelas desde mil metros cuadrados, gestionando todo el ciclo productivo: cultivo, cosecha y exportación hacia mercados como Estados Unidos y Japón. Además de la fruta fresca, aprovechan subproductos como el aceite para la industria farmacéutica y la cáscara para infusiones, optimizando la rentabilidad de cada árbol.
Según Gustavo Muñoz Rejón, gerente comercial de la compañía, este modelo permite a los inversionistas obtener beneficios sin necesidad de trabajar directamente la tierra. La firma asegura pagos puntuales desde el primer año y tasas de ganancia de hasta el 22,8% anual, superando ampliamente los rendimientos de la banca tradicional.
"Al controlar todo el proceso productivo, podemos mantener márgenes elevados y enfocar el capital en la productividad real del campo, evitando gastos en tecnologías que no aportan valor", explicó Muñoz Rejón. Destacó que este enfoque protege el capital frente a la inflación y la depreciación, ya que los beneficios comienzan a recibirse de inmediato, gracias a que se invierte en árboles ya en producción.
La empresa también respalda la seguridad de las inversiones con esquemas legales certificados ante notario y garantías financieras de hasta 25 años. Además, ofrece cultivos de ciclo corto, como piña y sandía, donde los inversionistas recuperan su capital y los rendimientos al final de la cosecha anual, diversificando así su portafolio.
Fuente: excelsior.com.mx