Las importaciones de peras en Brasil alcanzaron un volumen récord en los dos primeros meses de 2026. Entre enero y febrero, el país compró en el exterior más de 27.800 toneladas de esta fruta, lo que supone un aumento del 17% respecto al mismo periodo del año anterior y el mayor volumen registrado para un primer bimestre en la última década.
El crecimiento refleja una mayor actividad del mercado brasileño y consolida la presencia de la pera entre las frutas disponibles para el consumidor. El volumen adquirido también supera ampliamente el promedio de los primeros bimestres de las últimas cinco campañas (2021-2025), con un incremento cercano al 26%.
Para el comercio frutícola sudamericano, la evolución de la demanda en Brasil tiene especial relevancia, ya que el país constituye uno de los principales destinos para la fruta producida en la región.
Uno de los factores que explica el aumento de las compras es la demanda relativamente sostenida en el mercado brasileño. Aunque el consumo de peras sigue siendo inferior al de otras frutas más tradicionales, el producto ha ido ganando presencia en los hábitos de consumo, especialmente en entornos urbanos y entre consumidores interesados en diversificar su dieta.
El aumento de las importaciones también estuvo relacionado con la menor disponibilidad de fruta hacia el final de la temporada pasada. Argentina, principal proveedor de peras para Brasil gracias a su cercanía geográfica y al marco comercial del Mercosur, redujo sus envíos durante el último trimestre del año anterior.
Esta menor oferta generó cierta escasez en el mercado brasileño, lo que impulsó una subida de precios durante enero y parte de febrero. En ese contexto, el inicio de la nueva campaña favoreció el incremento de los envíos y una mayor entrada de fruta en las primeras semanas del año. Con el paso del tiempo, el mercado fue absorbiendo ese volumen adicional y las cotizaciones comenzaron a estabilizarse.
Argentina mantiene un claro liderazgo como proveedor de peras para Brasil. En el primer bimestre del año, el 87% de las importaciones brasileñas procedieron de ese país, lo que significa que casi nueve de cada diez peras comercializadas en el mercado brasileño tienen origen argentino.
A gran distancia se sitúan otros exportadores. Portugal ocupó el segundo lugar con unas 2.400 toneladas, mientras que Chile se situó en la tercera posición con alrededor de 1.100 toneladas.
La evolución del mercado brasileño también dependerá de variables externas. El comportamiento de la economía del país será determinante para el consumo de fruta importada, ya que una reducción del poder adquisitivo podría moderar la demanda.
A ello se suma la situación del comercio frutícola internacional, marcada por la incertidumbre en los costes logísticos y por la competencia de otros proveedores. Exportadores europeos como Portugal o España podrían aumentar su presencia en Brasil si encuentran dificultades para colocar su producción en otros mercados.
Fuente: agroempresario.com