El cultivo subtropical ecológico en España ha registrado una evolución notable en las últimas décadas, impulsado por el aumento de la demanda de frutas como el aguacate y el mango. Según datos trasladados por la entidad certificadora CAAE a Europa Press, este tipo de producción representa ya cerca de un tercio de la superficie total dedicada a cultivos subtropicales en el país, con 10.341 hectáreas certificadas.
El crecimiento del sector ha sido especialmente significativo en los últimos 15 años, periodo en el que las explotaciones ecológicas se han multiplicado por siete. Andalucía concentra buena parte de esta actividad, aunque también se observa una expansión progresiva en otras regiones como la Comunidad Valenciana y Canarias. En conjunto, el cultivo ecológico de subtropicales ha experimentado un ritmo de crecimiento sostenido en torno al 15% anual, hasta alcanzar una superficie casi 30 veces superior a la que existía en el año 2001, cuando apenas se contaban con 375 hectáreas, lo que evidencia el salto cuantitativo registrado en poco más de dos décadas. Desde entonces, la superficie ha crecido de forma constante, impulsada tanto por la demanda exterior como por el cambio en los hábitos de consumo dentro del mercado europeo.
El incremento del consumo de aguacate y mango ha sido uno de los factores clave en esta transformación. Estas frutas, que hace años tenían una presencia limitada en la dieta habitual, se han consolidado como productos habituales en supermercados, restaurantes y cafeterías en distintos países europeos. Este aumento de la demanda ha contribuido a que el agro español evolucione hacia modelos de producción más especializados, donde la certificación ecológica juega un papel relevante.
Desde CAAE señalan que el crecimiento de las hectáreas certificadas responde en gran medida al interés de los productores por adaptarse a un consumidor cada vez más concienciado con la salud y la sostenibilidad. Las explotaciones ecológicas se caracterizan por el uso de prácticas orientadas a preservar el medio ambiente, incluyendo una gestión responsable del agua, el mantenimiento de la biodiversidad y el cuidado de la fertilidad del suelo.
El desarrollo del sector también está condicionado por las exigencias de las cadenas de distribución europeas, que han incrementado su atención en aspectos como la sostenibilidad de los cultivos y las condiciones sociales en origen. En este contexto, las certificaciones ecológicas y otras normas complementarias han cobrado mayor relevancia como herramientas para garantizar estos estándares.
Las estimaciones recogidas por CAAE apuntan a que la superficie dedicada a subtropical ecológico podría seguir creciendo en los próximos años, con previsiones que superan las 12.000 hectáreas en el corto plazo y una tendencia ascendente que se apoya en la demanda internacional y en la diferenciación por calidad como principales ejes competitivos del sector.
Fuente: teleprensa.com