La temporada de espárragos ha comenzado con buen pie en la explotación de la familia Lebourg, en Cestas (Gironda). A pesar de un retraso inicial debido a las inclemencias del invierno, la producción se ha recuperado rápidamente y se encuentra en su mejor momento. Se trata de una dinámica que requiere una gran capacidad de reacción sobre el terreno, tanto en lo que respecta a los equipos como a la organización general.
© Lebourg
Un comienzo de temporada con retraso
"Empezamos a realizar envíos a finales de febrero, pero en realidad se trataba de los primeros espárragos. El verdadero inicio se produjo a principios de marzo, con quince días de retraso", explica Thibaut Lebourg. El motivo: un invierno marcado por un tiempo caprichoso, con viento y fuertes lluvias, que ralentizaron el desarrollo de los cultivos e imposibilitaron temporalmente el trabajo en las parcelas.
Un rápido aumento de la producción
A pesar de este retraso, el inicio de la campaña experimentó un cambio radical de situación gracias a la excepcional climatología: "Con la vuelta del sol, el suelo se calentó rápidamente y la producción repuntó con rapidez. Hoy ya estamos en el pico de producción, lo cual es excelente porque faltan dos semanas para Semana Santa". Normalmente un proceso más gradual, el aumento de los volúmenes este año ha sido brutal, lo que ha permitido alcanzar rápidamente niveles equivalentes a los del año pasado.
La anticipación, esencial para mantener el ritmo
Esta repentina aceleración hizo que los equipos tuvieran que adaptarse inmediatamente. "Normalmente, tenemos más tiempo para acelerar. En este caso, tuvimos que estar preparados muy rápido, con volúmenes consecuentes desde el principio. Nuestras cosechadoras tuvieron que ponerse manos a la obra de inmediato". La anticipación fue clave: "Habíamos previsto este escenario, y afortunadamente así fue, porque tuvimos que movilizar la mano de obra muy deprisa, tanto en la cosecha como en la estación". Así, los equipos se sumergieron rápidamente en el ritmo trepidante de la campaña.
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Una "calidad excepcional" al nivel esperado
Si la precocidad y la intensidad de la producción marcan esta campaña, la calidad de los espárragos es también un punto fuerte. "Este año es realmente excelente, con muy buenos calibres. De hecho, creo que es la primera vez que tenemos espárragos de esta calidad", afirma Thibaut Lebourg. Se cree que el frío invierno ha contribuido a que los calibres sean más grandes, aunque también intervienen otros factores. "Por supuesto, la calidad depende de muchos factores, pero también hacemos todo lo posible en la producción para obtener el mejor espárrago posible".
Los precios empiezan a bajar a medida que llegan los volúmenes
En el apartado comercial, la campaña sigue una trayectoria clásica. "Empezamos con precios bastante altos", afirma. Como todos los años, el aumento de los volúmenes lleva automáticamente a una bajada de los precios. "Con el auge de la producción en la mayoría de los operadores de la región, los precios han bajado algo más que la semana pasada". No obstante, el mercado se mantiene equilibrado por el momento: "Los precios siguen siendo correctos y esperamos que continúe así en las próximas semanas".
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Thibaut Lebourg
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