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Susana Ferreira, de Vale da Rosa (Portugal):

"Los fuertes vientos que acompañaron a las lluvias causaron importantes daños"

Las lluvias torrenciales en Portugal han sido extremas, pero la situación se ha ido estabilizando con la mejora de las condiciones meteorológicas, cuenta Susana Ferreira, directora comercial y de marketing de la exportadora portuguesa de uva Vale da Rosa. "Portugal ha vivido recientemente periodos de precipitaciones intensas y persistentes que han provocado inundaciones localizadas en varias regiones, sobre todo en las zonas bajas y a lo largo de las principales cuencas fluviales. Considerando el año agrícola de octubre a septiembre, a mediados de febrero las precipitaciones en Vale da Rosa ya habían alcanzado el equivalente al 100% del total registrado el año anterior. Aunque la situación ha causado algunos trastornos, en gran medida está todo bajo control y las condiciones se estabilizarán gradualmente a medida que mejoren los patrones meteorológicos".

Ferreira afirma que la cosecha ya hace tiempo que ha concluido, pero aún pueden surgir problemas en el largo plazo. "Los viñedos siguen siendo vulnerables a los efectos del exceso de agua. La saturación prolongada del suelo puede reducir la disponibilidad de oxígeno a nivel radicular, lo que puede debilitar la salud de la vid de cara al siguiente ciclo vegetativo. De hecho, a estas alturas, en algunas zonas el nivel freático sigue siendo alto, lo que provoca asfixia radicular y los problemas asociados a esta. La situación se agrava todavía más en las parcelas con suelos más pesados y ricos en arcilla, donde el drenaje es más limitado y la aireación de las raíces se hace más difícil".

© Vale de Rosa

"Estas condiciones también han causado trastornos y retrasos en la ejecución de nuestras labores de campo, como podas, tratamientos fitosanitarios y otras tareas esenciales del viñedo. Además, los fuertes vientos que acompañaron a las precipitaciones causaron daños significativos, incluso en las mallas de protección y en las estructuras del viñedo, lo cual agravó más si cabe las consecuencias más allá de los efectos del anegamiento".

Afortunadamente, el funcionamiento de Vale da Rosa no se ha visto tan afectado aparte de algunas complicaciones logísticas, explica Ferreira. "De momento, el impacto en las operaciones ha sido mínimo. Se han observado algunas limitaciones logísticas localizadas, derivadas principalmente de interrupciones temporales en las carreteras, pero en general las cadenas de suministro siguen funcionando. El envasado y las operaciones cotidianas continúan sin interrupciones significativas, estando muy pendientes para responder rápidamente a cualquier cambio".

Lo más delicado será la recuperación de los viñedos y la preparación para la próxima temporada, afirma Ferreira. "El exceso de humedad puede aumentar el riesgo de enfermedades fúngicas y estresar los sistemas radiculares de las vides. Tendremos que procurar hacer una gestión cuidadosa del viñedo que incluya estrategias de recuperación del suelo y medidas preventivas de protección de los cultivos, para garantizar un desarrollo equilibrado de la vid en los próximos meses. Otro reto al que nos enfrentamos actualmente es recuperar el tiempo perdido al no poder realizar el trabajo de campo, lo que ha tenido que compensarse aumentando la mano de obra más allá de lo previsto inicialmente".

© Vale de Rosa

"Es probable que los cultivos sensibles al agua actualmente en producción sean los que sientan el mayor impacto. Las verduras de hoja verde, las berries y algunas frutas tempranas son especialmente vulnerables a la exposición prolongada a un exceso de humedad, sobre todo en zonas mal drenadas o propensas a las inundaciones. Esto puede dar lugar a una reducción del rendimiento y la calidad, con posibles efectos a corto plazo en el suministro".

"También es importante destacar los cultivos que estaban a punto de florecer o ya lo habían hecho durante los episodios de lluvias, pues si estos son fuertes pueden dificultar la polinización y afectar al cuajado de los frutos. Los almendros son un ejemplo relevante. En algunos casos, ciertas variedades pueden haberse librado de la peor parte, ya que su floración se produjo fuera del período de fuertes lluvias. Sin embargo, solo en la fase de cuajado de los frutos será posible evaluar plenamente el alcance de los daños", concluye Ferreira.

Para más información:
Susana Ferreira
Vale da Rosa
Tel.: +351 932 271 253
[email protected]
www.valedarosa.com

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