La tercera edición de Fruit Attraction São Paulo ha vuelto a confirmar su papel como punto de encuentro clave para el negocio hortofrutícola en América Latina, en una feria marcada por el dinamismo comercial, la creciente internacionalización y el fortalecimiento de relaciones entre empresas.
Durante los tres días del evento, el flujo de visitantes fue constante, con especial intensidad en la segunda jornada, donde se registró una alta afluencia de profesionales del sector, incluidos importadores europeos y grandes cadenas de distribución. La presencia internacional fue uno de los aspectos más destacados, con participación de países como Portugal, España, Egipto, Uruguay, Argentina y Chile, reflejando el interés creciente por el mercado brasileño.
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© Diana Sajami | FreshPlaza.es
Más allá del volumen de visitantes, la feria se caracterizó por un claro enfoque comercial. Los expositores coincidieron en que el evento sirvió principalmente para generar contactos, afianzar relaciones y avanzar en negociaciones. "Ha sido una edición para conocer clientes y fortalecer vínculos comerciales", una percepción compartida de forma generalizada entre los participantes.
En esta línea, muchas empresas destacaron que Fruit Attraction São Paulo se está consolidando como una plataforma estratégica no solo para exportar a Europa, sino también para potenciar el comercio intrarregional en América Latina. La posibilidad de reunir en un mismo espacio a clientes, proveedores e importadores de distintos países fue uno de los grandes valores del evento.
Otro aspecto relevante fue el aumento de compradores y empresas internacionales. Según los expositores, no solo creció la presencia de importadores, sino también de compañías interesadas en introducir sus productos en Brasil, evidenciando un flujo comercial en doble sentido. Esta tendencia confirma el posicionamiento del país tanto como exportador como mercado de destino.
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Desde el ámbito institucional, también se valoró positivamente la evolución de la feria. La participación internacional y el incremento de asistentes consolidan a São Paulo como sede de una feria de carácter global, impulsando la integración entre mercados y el intercambio de productos.
Aunque el último día mostró un ritmo más moderado, en línea con lo habitual en este tipo de eventos, el balance general fue positivo. Las empresas lograron cerrar acuerdos, generar nuevas oportunidades de negocio y reforzar su presencia en mercados estratégicos.
No obstante, el contexto del sector sigue presentando dificultades, especialmente en términos de logística, costos y disponibilidad de mano de obra. Aun así, el ambiente general de la feria fue optimista, con expectativas de crecimiento tanto para el evento como para el comercio internacional de frutas.