Las principales organizaciones agrarias de la provincia de Málaga ya habían advertido hace dos semanas de posibles subidas de hasta el 50% en algunos productos frescos de la cesta de la compra, en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Medio y el encarecimiento de la energía. Sin embargo, la evolución del tomate cultivado bajo plástico ha superado las previsiones, con precios en origen que rozan máximos inéditos cercanos a los 3 euros por kilo.
Fuentes del sector consultadas este martes remiten a los datos del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, que sitúan la media de la pasada semana por encima de los 2 euros por kilo, casi el doble que en la campaña anterior y tres veces más que en el primer semestre de 2024.
Más allá del impacto del conflicto, los técnicos de la Junta apuntan a un invierno especialmente húmedo como uno de los factores clave. Estas condiciones han favorecido la proliferación de virus y bacterias que afectan a cultivos hortícolas, reduciendo la producción y generando importantes pérdidas en las explotaciones.
Pese al alza de precios, los márgenes de los agricultores se han reducido respecto al año anterior. El incremento de los costes de insumos, como fertilizantes y plásticos —esenciales para la producción en invernadero—, junto a las dificultades para encontrar mano de obra, presionan la rentabilidad del sector. A ello se suma el recurso a trabajadores desplazados desde otras provincias, lo que incrementa los costes logísticos.
Fuente: laopiniondemalaga.es