Históricamente centrada en el mercado étnico-exótico, la empresa Nuovafrutta, con sede en Milán, ha registrado un crecimiento exponencial en el sector de las hortalizas mediterráneas desde la pandemia, pero sobre todo en los últimos 24 meses, casi igualando los volúmenes de ventas entre ambos sectores. La reciente visita a Almería ha permitido consolidar las relaciones directas con proveedores y productores, optimizar la logística y profundizar en el conocimiento de la cadena de suministro, confirmando que la calidad del producto está intrínsecamente ligada al factor humano y a la pasión de los agricultores.
© Nuovafrutta
"Aunque la actividad principal sigue siendo el segmento exótico y el étnico, la integración de frutas y verduras mediterráneas —naranjas, limones, lechugas, tomates, pepinos, pimientos, calabacines, berenjenas— se ha convertido en un componente esencial. En particular, en los dos últimos años, los volúmenes del sector hortícola mediterráneo han aumentado considerablemente, hasta casi igualarse con el mercado étnico/exótico. El mercado exige ahora el mismo rigor de calidad y especialización para productos como calabacines y tomates que el que aplicamos históricamente a referencias como las bananas o la yuca", afirman Vincenzo Ambrosio y Giorgio Donnarumma.
© Nuovafrutta
"Nuestra estrategia de aprovisionamiento ha evolucionado tanto geográfica como cuantitativamente, con el objetivo de responder mejor a la demanda. Los calabacines de Almería han duplicado su volumen, convirtiéndose en la principal partida. La lechuga iceberg, también de Almería, también experimentó un aumento significativo, pasando de 11-15 palés a un camión semanal. En cuanto a los tomates, la atención se centró en las variedades rama y cherry, mientras que en las berenjenas se favoreció la variedad negra. Por último, entre los productos tropicales almerienses destacan la hoja de aloe, la papaya verde y el maracuyá, reflejo de un surtido cada vez más diversificado", informa Ambrosio.
© Nuovafrutta
Donnarumma añade: "La visita nos proporcionó una visión de 360 grados de la cadena de suministro, con repercusiones directas en las compras y la logística. Además, la participación en la subasta diaria de Almería fue un momento clave. Este sistema, en el que los repartidores traen el producto y las empresas pujan por él en función del precio y los quintales disponibles, nos ofreció una nueva perspectiva de la dinámica de precios y asignación de mercancías".
© Nuovafrutta
El viaje permitió reunirse con varios transportistas para mejorar la eficacia de los envíos. "Una gestión logística más consciente es clave para preservar la integridad del producto, como la capacidad de combinar lotes pequeños, por ejemplo 3, 5 o 10 palés de distintos proveedores, en una carga optimizada. Además, la visita nos permitió ver de primera mano los efectos de las condiciones meteorológicas adversas (tormentas, lluvia, granizo ) en los cultivos, lo que nos llevó a comprender mejor las dificultades de los agricultores", señalan Ambrosio y Donnarumma.
El factor humano
Un tema central que surgió fue la interdependencia entre la calidad del producto y el valor de las personas implicadas en la producción. "El perfeccionismo y la atención al detalle de los productos se consideran un reflejo directo de la pasión de los productores. Las empresas están formadas por personas; si las personas son de calidad, la empresa y sus productos lo reflejarán", sostiene Ambrosio.
© Nuovafrutta
A su vez, Donnarumma subraya que los propios productos son un espejo de la identidad y el compromiso de la empresa. "Detrás de un producto maravilloso siempre hay una persona maravillosa. La calidad de los productos procede ante todo de la pasión de quienes los cultivan: cuando hay cuidado, atención y cierto perfeccionismo, el resultado final es inevitablemente superior. Al fin y al cabo, las empresas están formadas por personas: si estas son buenas, también lo serán la empresa y lo que produzca. A la inversa, cualquier limitación humana se traslada fácilmente a la calidad de los productos".
© Nuovafrutta
Al mismo tiempo, la relación humana también desempeña un papel fundamental desde el punto de vista empresarial. Según Donnarumma, conocerse en persona, hablar y compartir momentos sencillos, como una comida, permite crear vínculos mucho más fuertes que un simple contacto telefónico. "Esta confianza tiene un impacto real en los negocios. Por último, ver de cerca el trabajo en el campo ayuda a comprender realmente el compromiso y las dificultades a las que se enfrentan cada día los agricultores. "Todo esto hace aún más evidente hasta qué punto el valor de las personas es crucial a lo largo de toda la cadena de suministro", afirma.
© Nuovafrutta
"El verdadero valor del viaje a España fue el encuentro directo con las personas: más que grandes productos conocimos a grandes personas", concluyen Ambrosio y Donnarumma.
Para más información:
Giorgio Donnarumma +39 393 906 7629
Vincenzo Ambrosio +39 347 4256005
Nuovafrutta
Via Cesare Lombroso 54
20137 Milán - Italia
[email protected]