La Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (Anffe) ha advertido de que una escalada del conflicto en Oriente Medio, unida a la persistencia de problemas en las rutas comerciales, podría derivar en el cierre de instalaciones productivas y comprometer el abastecimiento de cara a la próxima campaña agrícola.
En un comunicado publicado este lunes, la patronal subraya que las empresas del sector en España están realizando "grandes esfuerzos" para mantener la producción y garantizar el suministro a los agricultores, en un contexto marcado por el encarecimiento de la energía y de las materias primas.
Aun así, Anffe avisa de que un empeoramiento del escenario actual podría intensificar el impacto sobre la actividad empresarial. "Si la situación continúa o se agrava y persisten las interrupciones en las rutas comerciales, el impacto se puede acrecentar y afectar a la actividad de las empresas, pudiendo provocar el cierre de alguna planta productiva y poner en riesgo el adecuado suministro de fertilizantes para la próxima campaña de sementera", ha señalado.
El sector insiste en que asegurar el acceso a fertilizantes es "fundamental" para sostener una producción agrícola estable y competitiva a largo plazo. Por ello, reclama medidas de apoyo tanto para los agricultores como para reforzar la resiliencia de la industria.
Según datos de la Asociación Internacional de Fertilizantes (IFA), en 2024 se exportaron cerca de 18,5 millones de toneladas de urea a través del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica que se encuentra prácticamente cerrada por Irán tras los ataques de Estados Unidos e Israel.
En conjunto, los países del Golfo —Irán, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Baréin— concentran una parte relevante del comercio mundial de materias clave: el 23% del amoníaco, el 34% de la urea y el 18% de los fosfatos amónicos. Además, por esta ruta transita aproximadamente la mitad del comercio global de azufre, esencial para la producción de fertilizantes fosfatados.
Aunque España apenas ha recurrido en los últimos años a importaciones de urea procedentes de estos países, Anffe recuerda que se trata de un mercado globalizado, por lo que cualquier interrupción puntual puede trasladarse rápidamente a los precios y a la disponibilidad de producto.
"La Guerra en Oriente Medio ha empeorado aún más la difícil situación que tenía la industria europea, que ya estaba sometida a una gran presión, con unos precios energéticos de los más elevados del mundo", concluye la asociación.
Fuente: efeagro.com