Las exportaciones peruanas de ajo cerraron 2025 con un balance positivo en términos de valor y volumen respecto al año anterior, aunque con una estructura comercial marcada por una elevada concentración geográfica. A lo largo del ejercicio, los envíos alcanzaron un valor de 48,2 millones de dólares, frente a los 41,4 millones contabilizados en 2024, mientras que el volumen exportado se incrementó desde 14.300 hasta 16.800 toneladas.
Pese al aumento de los despachos, el precio medio apenas mostró variaciones y se situó en 2,87 dólares por kilo, ligeramente por debajo del promedio del año previo, lo que refleja que el crecimiento estuvo impulsado principalmente por mayores volúmenes y no por una mejora de las cotizaciones.
El comercio exterior del ajo peruano continuó apoyándose de forma muy mayoritaria en el mercado mexicano, que absorbió más del 83% del valor total exportado. Las ventas a este destino registraron un fuerte avance interanual, al pasar de 29,9 millones de dólares en 2024 a 40,1 millones en 2025, consolidando a México como el principal eje del negocio.
En sentido contrario, Estados Unidos redujo de manera significativa sus compras, con un descenso desde los 7,6 millones de dólares del año anterior hasta los 4,0 millones en 2025, lo que se tradujo en una pérdida de peso dentro del mapa exportador. Otros mercados, como Australia, destacaron por precios unitarios más elevados, aunque con volúmenes todavía reducidos, mientras que destinos como Ecuador y España mantuvieron niveles de participación similares a los de 2024.
Desde el punto de vista de la oferta, el ajo fresco siguió dominando ampliamente las exportaciones, concentrando cerca del 99% del valor total. Las presentaciones con mayor grado de transformación —como pasta, polvo o ajo congelado— continuaron siendo marginales, a pesar de registrar precios promedio superiores.
Fuente: freshfruit.pe