Según EL Tiempo.com, a la vuelta de unos años no sería extraño que en los supermercados del país se ofrezca carne de hamburguesa baja en grasa, por cuanta de usar banano en su fabricación.
La propuesta fue de la ingeniera de alimentos Silvia Cardona que se graduará con tesis meritoria, interesada en la prevención de enfermedades gastrointestinales y aprovechando el beneficio de la fibra en la digestión, planteó como tesis de maestría que la fibra del banano fuera el ingrediente que sustituyera el 50% de la grasa de un derivado cárnico como las hamburguesas.
Según explicó Diego Restrepo, director del Gicta, se empleó fibra de banano rechazado –aquel que no se exporta–, suministrada por la empresa Corbanacol: “Esta se adecuó en la fórmula y se adicionó directamente como un ingrediente más, seco o hidratado, en la hamburguesa”.
“El producto contiene alrededor de 20% de grasa. Nosotros reemplazamos el 10% de dicha sustancia con fibra hidratada de plátano, sin afectar la textura o el sabor de la hamburguesa”, explicó Silvia Ospina, estudiante de la Maestría en Ciencia y Tecnología de Alimentos y líder del estudio por parte de la UN.
La segunda investigación entre ambas instituciones determinó que el extracto de cereza se puede adicionar a las salchichas tipo frankfurt, sin problema alguno. Estudios in vitro arrojaron que tiene capacidad antioxidante y puede proporcionar beneficios en la salud, explicó Yeni Isaza, también estudiante de la maestría.