Cuba: Para producir más guayaba
Este cultivo extendido por los campos de Cuba, es muy afectado por la presencia de nemátodos fitoparásitos, y la provincia de Pinar del Río no escapa a esta dañina plaga.
La presencia del género Meloidogyne en las plantaciones constituye uno de los factores limitantes en los resultados productivos, pues las pérdidas se contabilizan entre el 48 y el 57 por ciento.
EXTENSIÓN DEL CULTIVO
En conversación con el máster en Ciencias Amado Sánchez Bustamante, quien ha realizado estudios sobre este cultivo, explicó: "La Guayaba (Psidium guajava, Lin.) es originaria de América Tropical Continental, se cultiva para el comercio en muchos países porque se adapta a casi todos los tipos de suelos, de ahí su gran extensión en nuestra región y el país".
"En la Isla, la variedad enana roja cubana puede ofrecer un potencial productivo de más de 100 toneladas por hectáreas, por eso su cultivo es uno de los más extendidos".
El ingeniero Francisco Padín Prieto, especialista de frutales en la provincia, señaló, "el territorio cuenta en estos momentos con 1 013,5 hectáreas, de ellas 447,3 en producción y se continúa plantando más.
"En este momento el rendimiento promedio de esta fruta es de 25 t/ha, el que pudiera aumentar, si se le brindara toda la atención que requiere la plantación, pues muchos de los suelos presentan nemátodos, que son quienes la limitan, no obstante, existen productores que logran resultados por encima del expresado, por ejemplo la finca Los Jimaguas, en Consolación del Sur".
GUSANOS QUE MATAN
Al indagar con Sánchez Bustamante sobre los nemátodos, definió a estos como gusanitos cilíndricos que se encuentran en el suelo, pero que se hacen invisibles a la vista, cuya presencia fundamental son los del género Meloidogyne en las plantaciones de guayaba, pues al penetrar por la raíz causan deterioro en el sistema radical, y obstruyen la absorción de nutrientes.
"El daño causado por estos organismos puede ser directo e indirecto; el primero se origina por ruptura de las células de la planta con el estilete del nemátodo, por la disolución de las paredes o por la inducción de cambios fisiológicos. El segundo, el indirecto, surge como consecuencia del daño causado por el primero, el cual predispone a la planta al ataque de otros microorganismos patógenos como son hongos, bacterias y virus, lo que debilita considerablemente la plantación y con ello reduce el ciclo de vida pues llega a causar la muerte, apuntó.
"Muchas veces el productor que planta el guayabo desconoce la presencia de esta terrible plaga, o no la combate, y en un corto tiempo tienen que conformarse con ver cómo desfallece el cultivo.
"Esta plaga es típica de nuestra provincia y de muchas áreas del país, pero los suelos arenosos y de bajo contenido de materia orgánica son su hábitat preferido, independientemente que existen otros factores como temperatura y humedad relativa que la favorece".
¿Esta plaga es la única enemiga de la guayaba?
"Los nemátodos (Meloidogyne Sp.) son los enemigos número uno que afecta al cultivo, pero existen las moscas de las frutas: Anastrepha, A. suspensa, A. obliqua, A. insulae, A. interrupta, A. ocresia, A soroana y Anastrepha sp. Siendo las dos primeras las de más difusión e importancia.
También existen el minador, la mosca blanca, el gusano de cartucho, entre otros".
En cultivos ya establecidos, ¿cuáles son los síntomas que delatan la enfermedad de las plantas?
"Los más significativos son: clorosis y tonalidades rojizas de las hojas, que en ocasiones se confunden con déficit de nutrientes; formación de agallas en las raíces inducida por el nemátodo; necrosis interna y externa en las raíces; reducción notable de la producción".
RECOMENDACIONES Y SUGENENCIAS
Para eliminar y disminuir los daños en este cultivo hay que desinfectar el suelo en semilleros y viveros; realizar el análisis nematológico al área de plantación; preparar el terreno utilizando el tiller y asegurar una buena fertilización de las plantas, puede usarse abono orgánico o estiércol seco, este disminuye las poblaciones de nemátodos y contribuye al desarrollo de organismos antagonistas en el suelo; sembrar plantas certificadas por el productor de ellas; aplicar Trichoderma harziarum C-66 al hoyo antes de la siembra de la planta -a razón de 80-100 gs/hoyo-, mezclado con el suelo o sustrato de este; mantener estas aplicaciones cada 20 días de ser posible; plantar variedades resistentes y realizar la rotación de cultivos después de eliminada la plantación vieja; y la poda de las plantas. Esta práctica es necesaria para que emita brotes aéreos, y la obligue a formar raíces nuevas.
VALORES DE LA GUAYABA
La guayaba es un alimento muy nutritivo, por eso su consumo es muy recomendable para los niños y personas debilitadas y anémicas. Estimula la actividad del corazón, y contrarresta la presión alta. Esta fruta es considerada la más valiosa del género Psidium, y apreciada entre las de mayor contenido de minerales y vitaminas, entre ellas el alto contenido de ácido ascórbico (vitamina C), que en ocasiones sobrepasa los 400 mg. por 100 gr. de pulpa, rica en potasio, beta caroteno, flavonoides, pectina, betaína. Es antioxidante, excelente para reforzar las defensas del cuerpo ya que estimula la producción de glóbulos blancos, ayuda a combatir y prevenir enfermedades infecciosas, para tratar afecciones respiratorias como tos, bronquitis, asma, catarro, influenza, gripe; ayuda a conservar el equilibrio adecuado en la presión arterial, mejora la circulación, entre otras propiedades medicinales.
Fuente: Guerrillero.cu