Está usted usando un software que bloquea nuestros anuncios.

Ya que publicamos noticias gratuitamente, dependemos de los ingresos de nuestros banners. Por favor, le rogamos que desactive su bloqueador de anuncios y recargue la página para poder seguir visitando esta web.
¡Gracias!

Haga clic aquí para leer la guía de cómo desactivar su bloqueador de anuncios.

App icon
FreshPublishers
Abrir en la app
ABRIR

España: El calor amenaza en el campo la calidad de lechugas y cítricos

COAG espera que llueva pronto y que el clima refresque para que las hortalizas, las naranjas y los limones puedan crecer con normalidad

El calor , que se está extendiendo más allá del célebre 'veranillo de San Miguel', está afectando a las plantaciones de lechuga y a los cítricos, que «pueden perder calidad y calibre y ocasionar pérdidas si continúan las temperaturas máximas en torno a 30 grados», según indicó el presidente de COAG- Iniciativa Rural en el Campo de Cartagena, Vicente Carrión.

Las hortalizas que se están plantando desde septiembre «deben crecer en un ambiente mucho más fresco y, a ser posible, contar con un aporte de agua natural, además de la de riego», indicó el representante agrario

La situación es todavía perfectamente reversible y no hay por qué alarmarse, pero cada producto sufre de diferente manera las altas temperaturas. «La lechuga 'iceberg' se deforma y cuando es adulta es difícil de colocar en el mercado como de primera calidad y las naranjas y los limones crecen menos, al no recibir los nutrientes que le llegan por el agua del subsuelo y por una mayor humedad en el ambiente», indicó Carrión.

No solo el producto se resiente. También las matas de las hortalizas y los árboles de cítricos. «A estas alturas del año, después de veranos calurosos, es bueno que la lluvia y el frescor de otoño limpie la vegetación y la tierra», indicó.

En los últimos años, el campo viene experimentando en su producción las consecuencias de un clima variable que no siempre corresponde a lo que solía ser habitual y a lo que los agricultores habían acompasado sus formas de sembrar, abonar y recolectar. Así, los inviernos lluviosos ya supusieron problemas para las hortalizas hace uno y dos años. La prolongación de los veranos más allá del mes de octubre también las afecta en los primeros estadios de crecimiento.

Fuente: Laverdad
Fecha de publicación:

Artículos relacionados → Ver más