España: Alertan de deslocalización si los ‘collidors’ elevan sueldos
Es la idea que ayer martes lanzó Doménec Nàcher, secretario técnico de Fepac-Asaja en Castellón, la organización agraria que agrupa a productores de cítricos de la provincia, pero también a recolectores de frutos y a trabajadores de almacenes, preguntado por la amenaza de huelga que se cierne sobre el sector en pleno inicio de campaña, hacia finales de mes, si no se produce el aumento salarial que los sindicatos UGT y CCOO reclaman a la patronal en el contexto del nuevo convenio que vienen negociando desde hace meses, y cuyas conversaciones volverán a retomarse el próximo 21 de octubre.
Para Nàcher, como ya hiciera su homólogo en la Unió, Vicent Goterris, las consecuencias de una posible huelga de collidors serían “nefastas”, pero no solo por lo que supondría de pérdidas inmediatas por la paralización de la actividad, sino también por todo lo que conllevaría aparejado. En este sentido, el portavoz de Fepac-Asaja revela a este diario que el sueldo de los collidors es a día de hoy “más elevado” que en otras provincias, lo que está haciendo que algunas firmas de la provincia se trasladen a operar a otros territorios limítrofes, como Tarragona o Murcia, donde estos costes son más reducidos.
Y pone cifras concretas. La misma naranja, en Castellón se liquida a 0,18 euros/kilo, mientras que en Tarragona se hace a 0,24, es decir, 6 céntimos de euro que, multiplicados por la cantidad de kilos que se mueven, dan un margen muy grande de diferencia. En este sentido, Nàcher resalta que “hay dos firmas de Betxí que ya han trasladado su negocio” y alerta de que el proceso “se acentuará” si “seguimos en esta escalada imparable de costes”.
Desde Fepac-Asaja insisten en que “estamos en un momento de crisis económica”, que se suma a la “permanente” de la citricultura. Cualquier aumento de costes “repercute siempre en el origen de la cadena, que es el productor, que ve cómo se estrecha más y más el margen de lo que percibe”, por lo que “invita” a los sindicatos a reflexionar sus peticiones.
Fuente: Elperiodicomediterraneo