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La lluvia retrasa la cosecha de patata en Ibiza

Las continuas precipitaciones en Ibiza están complicando la extracción de la patata, un cultivo fundamental para los agricultores locales, aunque los productores valoran la lluvia como una oportunidad para recuperar los acuíferos y garantizar la temporada.

Actualmente, el terreno se encuentra demasiado húmedo para poder trabajar con maquinaria. La única opción para recolectar los tubérculos es de manera manual, con ganchos, un método tradicional que aumenta los costes y ralentiza el proceso. Según Sheila Gor, gerente de la cooperativa Agroeivissa, lo que con el tractor hacen dos personas en una mañana, con ganchos se necesita a cinco personas y día y medio. Como consecuencia, los almacenes están recibiendo hasta un 80% menos de patatas que en años anteriores por estas fechas.

Toni Tur, presidente de la Cooperativa Agrícola de Sant Antoni, confirma que esta situación provoca retrasos tanto en la cosecha como en la siembra de primavera, que se realizará en mayo o junio.

Pese a las molestias, los agricultores coinciden en que lo prioritario es llenar los acuíferos. En Sant Antoni, el nivel de agua subterránea está en torno al 70%, mientras que en otras zonas ronda el 50%, ligeramente por debajo de lo habitual. Iván Colomar, presidente de Agroeivissa, subraya que estas precipitaciones permiten contar con caudal asegurado al menos para este año y el próximo, aunque advierte que no deben despilfarrarse los recursos.

El retraso en la recolección no compromete la calidad de la patata, que se mantiene protegida bajo la tierra húmeda gracias a la baja temperatura del suelo, similar a estar en una cámara frigorífica. Sin embargo, la extracción mecánica seguirá siendo imposible mientras el terreno permanezca arcilloso y empapado, y los productores deberán recurrir al trabajo manual hasta que el suelo se seque.

A pesar de los inconvenientes, los agricultores celebran la lluvia por su efecto positivo en frutales, cereales y forraje, mientras esperan que el viento ayude a secar la tierra y permita retomar la cosecha sin comprometer la rentabilidad de la próxima temporada.

Fuente: diariodeibiza.es

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