El grupo Eisberg, que forma parte del Bell Food Group, ha llevado a cabo un importante reajuste estratégico en 2025 con la venta de sus instalaciones de producción en Europa del Este y la concentración en los mercados DACH (Alemania, Austria y Suiza). En el marco de este proceso, el exdirector financiero Tobias Wölfle asumió el 1 de junio el cargo de consejero delegado de la división de Eisberg. "Al centrarnos en la región DACH tras la venta de nuestras filiales en Europa del Este pasamos a operar en mercados más homogéneos. Esto nos permitirá hacer uso de toda nuestra capacidad innovadora para aprovechar tendencias comunes y mejorar la experiencia del cliente de manera más selectiva", explica.
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Tobias Wölfe.
Wölfle dirige ahora tanto la sede central suiza como el centro de producción austriaco de Marchtrenk. Describe sus primeros meses como "intensos, pero muy emocionantes", y señala que su anterior puesto de director financiero le proporcionó una valiosa perspectiva sobre los factores más determinantes en materia de valor y costes. La principal motivación para la venta de las plantas de Europa del Este (Rumanía, Hungría y Polonia) a Green Factory ha sido al escaso potencial de crecimiento de esos mercados. Como resultado, se espera que las ventas disminuyan en torno a un 20% y que la plantilla se reduzca. Sin embargo, la empresa considera que esto le permitirá centrarse en sus competencias básicas y en trabajar en productos innovadores.
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El grupo Eisberg anunció hace poco el lanzamiento de un nuevo proyecto piloto de control de calidad asistido por IA en su planta de producción de Dällikon. El proyecto se está llevando a cabo en estrecha colaboración con la start-up suiza Fruitful AI.
Eisberg sigue viendo un fuerte potencial de crecimiento para las ensaladas y la fruta de IV gama en la región DACH, incluso a pesar de la aparente saturación en el mercado de la lechuga cortada. "Nos parece crucial darle un nuevo impulso con productos innovadores y nuevos desarrollos", declara Wölfle, añadiendo que el grupo sigue creciendo en sus mercados principales. Para sostener la innovación, Eisberg ha puesto en marcha un proyecto piloto de control de calidad asistido por IA en su planta de Dällikon, en colaboración con la start-up suiza Fruitful AI.
La adquisición de materias primas sigue siendo un reto operativo clave, dada la dependencia de las condiciones meteorológicas y climáticas. "Trabajamos con materias primas frescas y vivas cuya disponibilidad y calidad dependen de las condiciones meteorológicas", señala Wölfle. Gracias a su oficina de compras en España y a su sólida red de proveedores, la empresa consiguió garantizar el suministro en 2025, a pesar de momentos ocasionales de escasez en los mercados de aprovisionamiento europeos.
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Muestra de la gama de productos de Eisberg AG.
Se mantiene la presión en el negocio como consecuencia del aumento de los costes energéticos, salariales y operativos. Eisberg está respondiendo a ello con estructuras y procesos eficientes y un cuidadoso control de los costes, así como con una mayor inversión en la retención de los empleados y la cultura corporativa a medida que se intensifica la competencia por el talento. El envasado es otra de las áreas de interés de cara a la implantación de la normativa de la UE sobre envases y residuos de envases (PPWR), que entrará en vigor en 2030. "Seguimos esforzándonos por conseguir envases atractivos, seguros, sostenibles y reciclables", afirma Wölfle, que reconoce la complejidad de la nueva normativa.
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De cara al futuro, Eisberg se muestra optimista, dada la demanda de comodidad, salud y sostenibilidad por parte de los consumidores. La empresa tiene previsto hacer frente a los retos futuros, en especial los riesgos para el suministro relacionados con el clima, mediante asociaciones a largo plazo, soluciones innovadoras y cadenas de suministro sólidas.
Para más información:
Katrin Geisthardt (Marketing y Comunicación)
Eisberg AG
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www.eisberg.com