En los Países Bajos, Wiskerke Onions presentó a sus productores, en diciembre de 2025, un marco de cultivo regenerativo. Este sistema, inspirado en el programa de agricultura regenerativa del procesador de patata McCain Foods, está diseñado para ayudar a los agricultores a hacer sus explotaciones más sostenibles.
Según Chayenne Wiskerke, la decisión de basarse en un sistema ya existente y probado para el marco fue deliberada. "Los agricultores adoptan un enfoque que abarca toda la explotación. Las patatas, las cebollas y otros cultivos pueden ganar en sostenibilidad de forma similar. Podría convertirse en un buen estándar de mercado", afirma.
© Wiskerke Onions
Chayenne Wiskerke.
La demanda de cebollas regenerativas viene impulsada por los clientes del retail. A diferencia, por ejemplo, de las patatas y las zanahorias, hay muy pocas cebollas de cultivo regenerativo disponibles en el mercado. Esto está cambiando: Wiskerke quiere sacar al mercado las primeras cebollas regenerativas a partir de la semana 39 de la nueva campaña.
Chayenne afirma que estructurar el desarrollo de la agricultura regenerativa es vital. "Para nosotros, como proveedores del retail, era fundamental dar el primer paso para evitar un sinfín de sistemas de cultivo diferentes".
Sistema medible
La agricultura regenerativa se sigue interpretando de muchas formas distintas, dice Lynette Verweel, responsable de compras. "Un productor se centra en el manejo del suelo, otro en la rotación de cultivos. Por eso queríamos un único sistema medible con normas claras", destaca. Junto con McCain, se han definido varios requisitos básicos. Los agricultores disponen de tres años para adaptarse plenamente al sistema regenerativo. Durante ese tiempo, se recopilan datos para hacer un seguimiento de su evolución.
© Wiskerke Onions
Lynette Verweel.
Entre los indicadores importantes figuran la cobertura del suelo y el laboreo, la rotación de cultivos, el manejo del suelo, así como la protección de los cultivos, los fertilizantes y la optimización del uso del agua. Según Lynette, eso ayuda a los productores a aumentar la resistencia de sus suelos a las influencias climáticas y a responder mejor a las crecientes exigencias de sostenibilidad de clientes y entidades financieras.
Para la primera campaña, Wiskerke espera que el programa abarque entre 100 y 150 hectáreas de cebollas rojas y amarillas. Es bastante fácil para los productores adherirse, aunque las normas se irán haciendo gradualmente más estrictas.
Valor añadido y enfoque conjunto
Los productores se plantean una pregunta importante: ¿Añade valor el cultivo regenerativo? Chayenne afirma que ese es, precisamente, el objetivo. "Queremos recompensar a los productores comprometidos". Wiskerke Onions también espera que la inversión en la salud del suelo acabe dando sus frutos, como rendimientos más estables y un cultivo más robusto.
Por ello, la empresa colabora estrechamente con los productores y organiza encuentros para que compartan conocimientos. "Creemos en un abordaje colectivo en el que la rentabilidad, la salud del suelo y la responsabilidad social corporativa van de la mano", señala Lynette.
© Wiskerke OnionsInstalaciones de JWK Onions en Kruiningen.
Agricultura basada en datos
Los datos son una parte esencial del programa. Según Chayenne, Wiskerke Onions lleva tiempo trabajando apoyándose en los datos, tanto en el comercio como en el cultivo. "El conocimiento es poder. Comprender los datos de cultivo mejora la eficacia de nuestro trabajo y demuestra mejor que el cultivo holandés de cebollas es sostenible y está preparado para el futuro", concluye. (IH)
Para más información:
Wiskerke Onions
Stationsweg 8
4416 PJ Kruiningen
Tel.: 0113 382 210
[email protected] / [email protected]
www.wiskerke-onions.nl