Resumen del mercado global del tomate

El mercado mundial del tomate ha sufrido altibajos extremos esta temporada. Los precios han subido en muchos países debido a la falta de oferta, a la presión del ToBRV y a los crecientes costes de producción, incluyendo los de la energía para los invernaderos que cultivan con luz y calefacción. En Italia, los costes de producción han aumentado un 55% en comparación con el año pasado, mientras que los productores holandeses y belgas están considerando las (des)ventajas de no encender las luces este año si los precios de la energía siguen subiendo. En España, la producción se ha reducido en una cuarta parte de la oferta habitual debido al mal tiempo, mientras que Sudáfrica ha sufrido condiciones similares, pero con menos pérdidas. Mientras tanto, en Norteamérica los precios se están viendo presionados por un exceso de oferta debido a que la superficie de producción aumenta año tras año. En definitiva, una temporada difícil para los tomates en todo el mundo.

España: El volumen de producción del tomate cae un 25%
La producción invernada en Almería y Granada es muy limitada en el mes de junio. La mayor parte de las plantaciones de tomate se han arrancado y se inician las labores de acondicionamiento de las explotaciones hortícolas para la próxima campaña. Las plantaciones bajo malla y al aire libre localizadas en el norte de las provincias de Almería y Granada toman el relevo de la producción bajo invernadero. Esta producción se comercializará mayoritariamente en el mercado nacional. Al mismo tiempo, España importa tomates en estos momentos principalmente de Países Bajos.

La superficie plantada de tomate de invernadero en España se ha reducido un 4% este año respecto a la campaña anterior, en favor de cultivos como el calabacín, el pimiento y la berenjena. Se mantiene así una tendencia a la baja de la superficie de tomate en las últimas 5 campañas. Los volúmenes de producción de tomate también se han reducido alrededor de un 25% debido a la influencia del mal tiempo y las calimas. Los volúmenes de exportación se ha reducido casi un 10% y, aunque los precios han sido notablemente más altos respecto a la campaña anterior, el descenso de los kilos por hectárea y el aumento de costes de producción no hacen vislumbrar una campaña tan exitosa como pueda parecer, aunque tampoco ha sido mala. En el mes de agosto se empezará a trasplantar tomate en Almería, principal zona productora de España, para la campaña 2022/2023.

México: Buenas proyecciones para el que ya es el mayor exportador de tomate del mundo
México es el principal exportador de tomate en el mercado mundial, con envíos que en 2020 ascendieron a 1,826 millones de toneladas, según los últimos datos disponibles. En un reciente evento dedicado a esta hortaliza, cuyo consumo per cápita en el país asciende a 13,4 kg, un representante del Gobierno destacó que en 2020 "el país contaba con más de 45.000 hectáreas, lo que nos permitió alcanzar una producción de 3.371 millones de toneladas. Esta cifra es un 9,5% superior al promedio de los últimos 10 años".

En su producción destaca Sinaloa, que aporta el 20% de la producción nacional, seguido de San Luis de Potosí, Michoacán, Baja California Sur, Zacatecas, Morelos, Puebla y Jalisco. El citado representante también destacó que el tomate es uno de los cultivos más tecnificados y uno de los más rentables, ya que "se estima que alrededor de un tercio de la superficie cultivada es de agricultura protegida, de la que se obtiene el 67% del volumen total de producción. Además, destaca como la hortaliza que más se cultiva tanto para el consumo nacional como para la exportación, lo que convierte a México en un referente en el mercado mundial".

"Estados Unidos es el principal destino de nuestras exportaciones, pero también enviamos este importante producto a Canadá, Japón, Emiratos Árabes o Singapur. En cuanto a las importaciones, son mínimas y provienen en su totalidad de Estados Unidos. En la balanza comercial, esto nos ha permitido obtener un superávit de 2.306 millones de dólares en 2021".

Y las proyecciones siguen siendo muy positivas. Según un informe del USDA sobre las previsiones para la campaña del tomate en México, publicado este mes de junio, "siempre y cuando las condiciones normales para el cultivo al aire libre y un crecimiento continuo en el uso de tecnologías de invernadero y cultivo protegido en el sector, se proyecta que la producción de tomate fresco en México para la campaña comercial 2022/23 –de octubre a septiembre– iguale la producción oficial estimada para esta campaña 2021/22 de 3,7 millones de toneladas", destacando que "con el fin de obtener mayores rendimientos, los productores mexicanos continúan pasándose de la producción a campo abierto a una producción más controlada, con la aplicación de métodos de cultivo protegido".

"Las exportaciones a Estados Unidos también se mantendrán a un nivel sólido gracias a la oferta exportable disponible y a la estabilidad del consumo interno", agregó el documento, que prevé que en la temporada 2022/23 las exportaciones alcanzarán los 1,9 millones de toneladas. "México sigue siendo el mayor proveedor de tomates frescos a Estados Unidos y, en consecuencia, el mayor exportador mundial de tomates frescos. Basándose en los datos disponibles y en el ritmo de los intercambios comerciales, la publicación estima que las exportaciones para 2021/22 alcanzarán los 1,7 millones de toneladas, un descenso marginal respecto al año anterior.

"Aunque las exportaciones a Estados Unidos se realizan durante todo el año y de forma constante, superándose las 100.000 toneladas mensuales, el mayor volumen de exportaciones se registra generalmente de enero a marzo. En 2020/21, México exportó más de 1,76 millones de toneladas de tomate a Estados Unidos, con una cuota de mercado estimada del 91%". De hecho, Estados Unidos absorbe casi toda la oferta exportable de tomate fresco de México, destaca el USDA. Las importaciones mexicanas de tomate fresco, por su parte, fueron de apenas 640 toneladas en 2020/21; una cantidad, según destaca el propio organismo estadounidense, "insignificante".

Países Bajos y Bélgica: Ambos países afrontan una temporada interesante en términos de precios y ToBRV
El día más largo ha quedado atrás. Junio ha sido un mes más cálido y soleado de lo habitual, con una media de 60 horas de sol más de lo normal. La producción de tomates de los Países Bajos y Bélgica está en plena marcha, incluso para quienes empezaron la temporada más tarde debido a la falta de energía.

Por su parte, los productores ya están considerando qué hacer con sus cultivos iluminados. ¿Vale la pena seguir cultivando este invierno con calefacción e iluminación? Por el momento, las decisiones se están tomando basándose en las negociaciones entre cultivadores, cooperativas y supermercados. Todavía no se sabe cuál será la superficie iluminada el próximo invierno. Lo que sí parece seguro es que la superficie volverá a ser menor que la de antes de la crisis energética.

El invierno pasado, los volúmenes fueron decenas de veces más bajos de lo normal y la situación se mantuvo así hasta bien entrada la primavera. Solo en las últimas semanas los volúmenes han alcanzado niveles comparables a los de años anteriores. De hecho, desde el verano pasado los precios se han mantenido por encima de la media de los últimos cinco años. Esto no es irrelevante, dado que ahora los productores, por otra parte, están teniendo que hacer frente a un enorme aumento de los costes de, entre otras cosas, la energía y los fertilizantes.

El precio del kilo de tomates lleva bajando desde febrero. Nada raro. Sin embargo, los precios han estado a niveles mucho más altos de lo normal. En mayo, los precios en los Países Bajos bajaron más que en el resto de Europa y más que en los últimos años, pero siguen estando por encima de la media de los últimos cinco años.

En la última semana completa de junio, el precio del kilo de tomates en las subastas belgas se acercó a la media quinquenal. No es inusual que los precios sean más bajos durante el verano. En cuanto los cultivos se extienden por toda Europa, incluso en los invernaderos menos tecnificados, la oferta de tomates es abundante. Sin embargo, el año pasado fue diferente, ya que, debido al impacto del virus rugoso del tomate (ToBRFV) y a las decepcionantes condiciones meteorológicas del verano, los volúmenes fueron considerablemente más bajos, lo que en ocasiones se tradujo en "precios de invierno".

El ToBRFV sigue acechando sobre el mercado. Los productores siguen informando de infecciones, y parece que a veces puede haber reinfecciones. Sin embargo, se están realizando ya ensayos en invernaderos con las primeras variedades resistentes al virus. Se sabe que los síntomas de este se manifiestan más rápidamente cuando el cultivo está bajo estrés, como cuando hay mucha radiación y el cultivo está en pleno rendimiento. Por lo tanto, aparte de la evolución de los precios y la energía, el próximo verano también se presenta interesante en lo que respecta a la lucha contra el virus.

Alemania: Crece el cultivo nacional, pero los tomates holandeses y belgas siguen dominando
Los suministros holandeses y belgas dominan actualmente el mercado alemán. En general, la oferta es limitada. La oferta nacional e italiana también se ha reducido un poco, mientras que los suministros de Polonia, España y Francia cumplen un papel a lo sumo complementario.

En general, la demanda se satisface sin grandes esfuerzos. En varios mercados mayoristas los precios han aumentado ligeramente.

El volumen de tomates nacionales parece haber aumentado en los últimos años. Sobre todo en Renania del Norte-Westfalia, Baviera y Alemania del Este, donde se han construido o ampliado varios invernaderos. Sin embargo, los elevados precios del gas y otros aumentos de costes provocados por la guerra de Ucrania también preocupan a los productores alemanes. En cuanto a la importación de tomates, Países Bajos sigue siendo el principal proveedor, con un volumen total de entre 380.000 y 400.000 toneladas anuales. Le siguen a considerable distancia España (160-190.000 toneladas), Bélgica (55-70.000 toneladas) y Marruecos (40-55.000 toneladas).

Francia: El precio del tomate cae a su nivel más bajo de 2022
La semana pasada en Francia se realizaron promociones con tomates cherry pera en algunos supermercados, lo que permitió que los precios fueran bastante buenos (altos) en el mercado abierto. La demanda ha sido buena, por lo que el mercado se ha mantenido equilibrado. Esta semana, en cambio, no hay ninguna promoción, y el tiempo durante el fin de semana ha sido bastante impredecible en toda Francia, por lo que la demanda no ha podido absorber toda la producción y los precios han caído. Esta semana se han registrado los precios más bajos en lo que llevamos de 2022.

Reino Unido: Los productores británicos perseveran a pesar de las dificultades
Contra todo pronóstico, este año los cultivadores británicos van camino de producir su volumen habitual de tomates: 100.000 toneladas, según un organismo del sector.

La combinación del aumento del coste del gas, la interrupción de las cadenas de suministro mundiales, la continua escasez de mano de obra y los bajos niveles de luz en algunas partes del país han hecho que este sea un año difícil para los productores. 

Los datos de un especialista revelan que las ventas de tomates han aumentado un 2,7% con respecto al año pasado, y que la demanda de variedades de primera calidad se ha disparado, con un aumento del 32% con respecto a 2020. Las principales variedades son la Piccolo, que ha crecido un 28,6% desde el año pasado; los tomates en rama, que han aumentado un 19%, y los cherry en rama, que registran un crecimiento del 16,9%.

"Los productores de tomate británicos no se han enfrentado a nada parecido antes", afirma un productor de Worcestershire. "Llevo dos décadas en el sector y este es el año más duro al que nos hemos enfrentado. El sector ha tenido que lidiar con múltiples dificultades. La COVID complicó las cosas, pero lo de ahora es mucho peor. Afortunadamente, los productores de tomate podemos resistir mucho".

Los productores de tomate británicos han tenido que actuar a tiempo y trabajar junto a sus socios minoristas y proveedores en los plazos y la logística. Algunos han retrasado la plantación y luego han aumentado la producción para aprovechar al máximo los mejores niveles de luz a medida que se acercaba el verano. Otros han hecho malabarismos con los turnos del personal para asegurarse de que la producción llegaba a las tiendas en el momento adecuado.

"A lo largo de los años, ha habido innovaciones increíbles que han permitido reducir la cantidad de energía necesaria para cultivar tomates y aprovechar las fuentes de energía renovables. También se ha invertido mucho en aspectos técnicos del cultivo, perfeccionando las técnicas para poder obtener lo mejor de cada planta de tomate", afirma un especialista del sector.

"Contra todo pronóstico, nos espera una cosecha de excelente calidad y buenos niveles de suministro en los próximos meses".

Italia: Los costes de producción del tomate aumentan más de un 55% respecto al año pasado
En general, la oferta disponible en los mercados italianos ha disminuido en comparación con años anteriores.

Un productor del norte de Italia, con muchas hectáreas de invernaderos, afirma que por el tomate Beef se paga en torno a 0,60-0,70 €/kg, muy por debajo de los costes de producción. Para tener unos ingresos satisfactorios debería pagarse un precio por encima de 1 €/kg. En 2021 se necesitaban 45.000 € para cultivar una hectárea de tomates de invernadero; este año, el coste ha subido a 70.000 €. El productor afirma que llevan "más de un mes con estos precios tan bajos. Los resultados son un poco mejores si vendes directamente a los minoristas, pero si trabajas con los mercados mayoristas prácticamente no hay demanda".

En Campania y el Lacio, las superficies de producción de tomates de mesa se han reducido este año debido al aumento del 35% de los costes de producción. En el ámbito comercial se han identificado dos escenarios diferentes: en Campania se está compensando bien a quienes disponen de producto, sobre todo de las variedades alargadas y oblongas. Mientras tanto, en el Lacio, las ventas son lentas y el consumo está aletargado.

En Sicilia, tras una campaña bastante satisfactoria, con precios elevados debidos más a la falta de producto por el impacto del ToBRFV que a otra cosa, los precios del tomate de mesa llevan bajando desde principios de junio. La menor disponibilidad de tomates en los mercados europeos se debe, en parte, a la reducción de la producción de invernadero con calefacción provocada por la subida del precio de la energía, que ha obligado a las empresas a detener su producción. Esto afecta sobre todo a Polonia, pero también a países del centro y norte de Europa, que llevaban tiempo produciendo incluso en invierno tomates en invernaderos de alta tecnología, y que han tenido que ceder y perder cuota de mercado frente a sus competidores.

Sudáfrica: Los precios de los tomates, inusualmente altos, bajan drásticamente
El tiempo ha desempeñado un papel inusualmente importante en la producción invernal de tomate, con lluvias intempestivas en partes del noreste de Limpopo y heladas en otros lugares, que, junto con el frío y las condiciones de nubosidad, han provocado una reducción de los volúmenes del mercado.

Como resultado, los precios del tomate han estado a niveles inusualmente altos a principios de junio, pero desde hace poco han estado bajando drásticamente, ya que los volúmenes empiezan a recuperarse y los comerciantes esperan que los precios sigan bajando durante los próximos dos meses.

La semana pasada, un kilo de tomates de la categoría 1 se vendía a un precio que oscilaba entre los 15 rands (0,89 euros) y los 16 rands (0,94 euros), pero ahora se sitúa entre los 10 y los 12 rands el kilo. El precio medio de los tomates en el mercado municipal es de 12,14 R (0,72 euros) por kg.

China: El mercado no puede absorber grandes cantidades de verduras de verano
Desde junio, se han eliminado las medidas de control contra la pandemia en muchos lugares y se ha restablecido el funcionamiento normal del mercado. Sin embargo, los precios de las hortalizas se han mantenido bajos.

Los precios de los tomates han bajado, y en algunas zonas los precios son ahora más bajos que el año pasado. En Yunnan, los precios actuales del tomate oscilan entre 0,7 y 1 yuan por kg (0,15 USD). Hay grandes volúmenes y los precios en general son bajos.

En Pekín y la vecina Hebei, los precios del mercado mayorista rondan los 1,5 yuanes por caja. Ahora que muchas zonas de cultivo han entrado en producción, los precios han bajado también aquí. Los tomates de Mongolia Interior también han ingresado recientemente en el mercado, por lo que no hay razón para suponer que los precios aumenten en un futuro próximo.

En general, el mercado no tiene capacidad para absorber la oferta actual de hortalizas de verano, incluidos los tomates. Sin embargo, algunas variedades consiguen alcanzar precios más altos, como los tomates ShouGuang Pink de Shandong.

Norteamérica: La oferta de tomates sigue creciendo y poniendo presión a los precios
El suministro de tomates en Norteamérica se está pasando a la oferta local en muchos lugares de todo el país.

Un productor-distribuidor de Florida dice que ahora que la temporada de Florida ha terminado, estados como Arkansas, Tennessee y Carolina del Sur han comenzado con su producción local y Alabama lo hará en una semana. Tras el fin de semana del 4 de julio, también se incorporarán Nueva Jersey y Michigan. Toda esta producción local se cultiva, en gran medida, a campo abierto.

"También hay producción de California llegando a San Diego a través de Baja California, y a medida que esta sube por la costa, la oferta de California también tiende a coincidir con la de la zona interior de EE. UU, donde ya han comenzado las tareas de recolección y envasado", dice.

Por su parte, México sigue con los tomates Roma, los redondos, los cherry pera y los cherry, y su producción de tomate de invernadero está disponible prácticamente durante todo el año. "Hay más invernaderos en Estados Unidos, incluso en el Medio Oeste, en Tennessee y Kentucky, pero también en Ohio. La producción de tomates de invernadero ha crecido mucho en Estados Unidos", afirma. Y también están los tomates de invernadero canadienses, cuya temporada parece durar más y más cada año.

En general, hay muchos tomates. "Creo que las explotaciones no dejan de crecer. Definitivamente, la superficie está creciendo", afirma.

También hay mucho desarrollo en lo que respecta a los tipos de tomates. "Se siguen desarrollando nuevas semillas para obtener tomates de mejor sabor o que duren más tiempo en la estantería, o que tengan un mejor nivel de Brix para obtener un tomate más dulce o un color más rojo. Hay una innovación constante para adaptarse a los gustos de los consumidores", afirma.

Los tomates, según él, siguen siendo una categoría clave en el comercio. "Siguen existiendo las variedades principales: cherry, cherry pera, Roma, redondos y en rama, pero de vez en cuando se introducen nuevas variedades para ver cómo responden los consumidores", dice.

En este momento, la demanda parece estar más repartida debido a la gran variedad de ofertas locales. "Los minoristas tienden a preferir disponer de tomates locales de EE. UU. en esta época del año. La demanda aumentará de cara al 4 de julio, y después habrá más demanda de tomates locales", afirma. "Sin embargo, en esta época también realizamos controles para comprobar si esos tomates locales resisten las condiciones meteorológicas. Ya sea por el calor, la lluvia, las tormentas o cualquier otro motivo, se trata de averiguar si se podrá seguir suministrando a las tiendas de comestibles sin que el producto muestre problemas de calidad". 

Además del aumento del volumen de tomate disponible en esta época del año, los productores y transportistas también están lidiando con un problema que no ha acabado del todo: el efecto de la COVID en la mano de obra. "Los almacenes de envasado siguen afectados por el impacto de la COVID. Dado el aumento en el número de casos, surge la pregunta de si habrá suficientes trabajadores para la recolección. ¿En qué medida se verá afectada la mano de obra por la mayor incidencia en la zona?".

Lo que también sigue suponiendo un reto para los productores en particular son los crecientes costes de las explotaciones agrícolas, derivados del aumento de los precios de insumos como los fertilizantes, los envases y el combustible, entre otros. "Todo sigue encareciéndose y esto dificulta la fijación de precios. Nos gustaría ver mejores precios con estos costes. Pero dada la cantidad de tomates disponible en tantas zonas diferentes, los precios son mucho menores de lo que nos gustaría. En este momento la oferta es mucho mayor que la demanda", dice.

Añade que lo único que probablemente provocaría movimiento de precios en un futuro próximo sería que la cosecha se viera afectada por el clima local.

 

La semana que viene: Resumen del mercado global de la uva


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