La campaña de cereza en la provincia de Castellón encara su arranque con buenas perspectivas tras varios años marcados por producciones muy bajas. A falta de unas semanas para el inicio de la recolección, los productores confían en que la meteorología permita consolidar una cosecha que podría situarse entre el 80% y el 90% de su potencial, gracias a una floración y cuajado favorables.
Las principales zonas productoras, como el Baix Maestrat, el Alto Palancia y el Alto Mijares, han registrado un desarrollo positivo del cultivo. En localidades como Salzadella y la Jana, las previsiones son especialmente optimistas. Así lo señala Enrique Simó, productor ecológico y responsable del sector en la Unió Llauradora i Ramadera, quien apunta que esta podría ser la primera campaña "normal" en los últimos cinco años, tras ejercicios con rendimientos muy reducidos o incluso prácticamente nulos.
Pese al optimismo inicial, el sector mantiene la cautela. Los agricultores insisten en que el resultado final dependerá de que no se registren episodios meteorológicos adversos durante la fase final de maduración y recolección, prevista hasta mediados de junio. A ello se suma la incertidumbre sobre los precios, clave para garantizar la rentabilidad de un cultivo con elevados costes de producción, especialmente por el carácter manual de la recolección. Según Simó, el precio debería situarse en torno a los cuatro euros por kilo para cubrir gastos.
La falta de rentabilidad en campañas anteriores, unida a la ausencia de relevo generacional, ha provocado una reducción progresiva de la superficie dedicada al cerezo en la provincia. En zonas como la Salzadella y la Jana, los productores lamentan el arranque de numerosas plantaciones, lo que supone también un impacto económico en áreas rurales afectadas por el despoblamiento. Esta tendencia se repite en el Alto Mijares.
Aun así, las expectativas para esta campaña son positivas. En algunas explotaciones del Alto Mijares se espera alcanzar prácticamente el 100% de producción. La comercialización se orienta principalmente al consumo de proximidad, con presencia en el mercado de abastos de Castellón y en comercios y mercados locales.
Fuente: valenciaplaza.com