La industria frutícola chilena atraviesa un periodo de ajustes marcado por los resultados de la última campaña de cerezas y el creciente protagonismo de otros productos como el kiwi. Así lo explica Guillermo Salas, de la empresa Greenvic, quien analiza los principales aprendizajes y perspectivas del sector.
© Greenvic
En el caso de la cereza, los últimos dos años han sido especialmente complejos debido al comportamiento del mercado chino, principal destino de esta fruta. "Fue una enseñanza dura, ya son dos años seguidos de un mercado chino que nos castigó mucho", señala Salas. Entre los factores clave, destaca el envío de fruta con calibres no adecuados y problemas de condición a la llegada.
© Greenvic
El ejecutivo enfatiza que la industria debe ajustar su estrategia: "Tenemos que aprender como industria a enviar el producto correcto en las fechas correctas". Además, advierte que calibres tradicionalmente aceptados, como L o XL, han perdido valor frente a categorías superiores como doble jumbo, afectando directamente la rentabilidad .
A este escenario se suma el contexto económico en China y los altos costos asociados a la producción y logística de la cereza, lo que ha derivado en retornos poco favorables. "La cereza tiene una inversión muy alta, requiere un retorno importante que no se obtuvo", explica.
© Greenvic
En contraste, el kiwi se posiciona como uno de los productos más prometedores de la canasta exportadora chilena. La nueva temporada comienza con expectativas positivas tras un año anterior considerado histórico. "El kiwi ya lleva varios años teniendo retornos muy relevantes, con la temporada pasada como su mejor desempeño", afirma Salas.
Sin embargo, advierte que el crecimiento de la oferta podría moderar los precios en el futuro. Aun así, se espera que la campaña mantenga niveles similares a los del año pasado, especialmente en los envíos tempranos.
© Greenvic
En cuanto a los mercados, el kiwi chileno muestra una alta diversificación, con destinos en Latinoamérica, Europa, India y Rusia. Brasil destaca como uno de los principales consumidores regionales, junto con Argentina y Ecuador, consolidando a Latinoamérica como un mercado importante.
© Greenvic El segmento de arándanos también continúa siendo relevante, aunque bajo una fuerte competencia de Perú. "Chile tiene que competir más que en volumen, en genética", subraya Salas, destacando la necesidad de diferenciarse para acceder a mercados de mayor valor.
Por otro lado, factores externos como el aumento en los costos del petróleo representan un desafío transversal para la industria. "El petróleo afecta a toda la cadena de producción y comercialización", indica, anticipando impactos en fletes marítimos y competitividad, especialmente en mercados lejanos.
Finalmente, Salas resalta el creciente peso de Latinoamérica como destino para frutas como manzanas y peras. "Latinoamérica ya lleva cinco años con requerimientos muy importantes, incluso superando a Europa en algunos periodos", concluye, destacando ventajas logísticas y de proximidad que fortalecen su relevancia estratégica.
© Greenvic Para más información:
Guillermo Salas
Greenvic
Chile
Tel. +569 8828 7053
[email protected]
www.greenvic.cl