Aunque la superficie cultivada ha aumentado ligeramente, no se espera que la cosecha de fresas de este año en Hungría supere la media a consecuencia de unas condiciones meteorológicas desfavorables, según declara a MTI la Cámara de Agricultura Húngara (NAK).
Se espera que las fresas cultivadas en invernaderos nacionales lleguen al mercado a partir de finales de abril, al menos una semana más tarde de lo habitual, debido a las heladas primaverales y las olas de frío. Las fresas de campo abierto, que representan las tres cuartas partes de la oferta total, estarán disponibles a partir de mediados de mayo.
La variabilidad meteorológica podría seguir afectando a la campaña, que se extiende hasta mediados de junio. Al mismo tiempo, la limitada mecanización está añadiendo presión a la recolección, ya que la mano de obra sigue siendo difícil de conseguir y los costes laborales son elevados.
La superficie nacional de fresa se acerca a las 800 hectáreas, y la producción de este año se estima entre 7.000 y 7.500 toneladas. El cultivo es posible en todo el país, con regiones productoras consolidadas como Lajosmizse, Tahitótfalu, Ormánság y Heves.
Las primeras ventas pueden verse afectadas por las importaciones a precios más bajos, aunque se espera que la diferencia de precios se reduzca en la segunda quincena de mayo a medida que los volúmenes nacionales entren al mercado. España sigue siendo el mayor productor de fresas de la UE, pero sus condiciones meteorológicas también han sido desfavorables esta temporada, lo que puede motivar una mayor participación de las fresas griegas en el comercio internacional.
Las importaciones garantizan la disponibilidad de fresas durante todo el año en Hungría. Según la declaración, las fresas cultivadas en el país difieren de la fruta importada, ya que las cosechas de los países mediterráneos suelen madurar de forma desigual, mientras que el valor nutritivo y el sabor se desarrollan cuando la fruta está completamente madura.
Los productores húngaros se centran en la selección de variedades, la gestión del agua y de los nutrientes, y en el uso de métodos de control de plagas.
Fuente: Hungary Today