“Lo regional está adquiriendo más importancia que lo orgánico", dice Daniela Krehl, del departamento de consumo de Múnich. Una cantidad creciente de productores se concentra ahora en recuperar la confianza del consumidor. Principalmente lo ponen en práctica indicando el origen del producto en la etiqueta. Unas 800 empresas alemanas se han unido a la iniciativa llamada "Bio mit Gesicht" ("Pongamos cara a lo orgánico"), que pretende llevar los productos más cerca de casa. Los consumidores pueden saber cuál es el origen del producto introduciendo un número en Internet.
Otra iniciativa, "User Land", en Baviera, va un poco más lejos. En sus productos aparecen imágenes de los productores en las etiquetas. En ellas se podría leer algo como: "Estos huevos proceden de la familia Neumair, de Fürstenfeldbruck-Lindach'.
“La gente quiere saber la procedencia de sus alimentos", dice Marianne Wagner. "De este modo vinculamos al cliente directamente con el productor. A los productores no les importa; están orgullosos de aparecer en sus productos".
“La gente quiere saber la procedencia de sus alimentos", dice Marianne Wagner. "De este modo vinculamos al cliente directamente con el productor. A los productores no les importa; están orgullosos de aparecer en sus productos".