La pandemia de coronavirus ha supuesto un desafío para el sector agrícola colombiano, poniendo de manifiesto tanto su fortaleza productiva, apoyada por los diferentes programas gubernamentales, como la necesidad de encontrar nuevos canales de comercialización.
“El 2020 comenzó muy bien para la economía en general, con un crecimiento de más del 4% entre enero y febrero, y el sector tuvo una participación importante. Sin embargo, con la llegada del COVID-19, la economía empezó a frenarse desde marzo, y aunque la producción rural no se detuvo, el sector sintió el impacto de la baja demanda”, explica el ministro de Agricultura de Colombia, Rodolfo Enrique Zea, en una entrevista concedida a Portafolio. “La primera reacción de la gente fue salir a los supermercados, las tiendas y las plazas a abastecerse de alimentos, y eso generó una subida de los precios. Luego eso se relajó, y aunque las alzas fueron inmediatas, el descenso de los precios se registró de manera gradual".
“El comportamiento del semestre ha sido muy bueno en producción, y eso fue lo que llevó al sector a crecer 6,8% entre enero y marzo, impulsado principalmente por los cultivos transitorios, que crecieron 8,6%. Eso nos permitió tener un abastecimiento suficiente para atender la demanda, y no hemos tenido dificultades. Además, cuando comenzó la declaratoria de pandemia ya estaba saliendo la cosecha de frutas. Ahora lo que buscamos es mantener el abastecimiento en el segundo semestre”.
En cuanto a las líneas Especiales de Crédito con Tasa Subsidiada de Finagro, Zea comentó: “En la Línea Colombia Agro Produce se han colocado $450.000 millones, de los cuales $102.000 millones han ido a los pequeños productores. En total, 14.506 beneficiarios. Para medianos productores se ha desembolsado $222.000 millones a 1.851 agricultores. A los grandes productores se les han prestado $126.000 millones a 64 cultivadores. Esto significa que los pequeños y medianos productores recibieron el 72% de esta. En este momento, solo se está desembolsando para los pequeños para llegar a la meta establecida del 40% del total”.
Según el ministro, la principal enseñanza dejada por la emergencia para el sector, es la necesidad de que los campesinos le pierdan el miedo a vender sus cosechas a través de las plataformas electrónicas. “Vamos a seguir promoviendo las ventas electrónicas de productos del campo a través del programa ‘El campo a un clic’ que ya está funcionando con 15 plataformas electrónicas y un trabajo articulado con Fenalco. La idea es que las tiendas y las centrales de abastos se involucren y compren sus productos a través de este sistema. El sector agropecuario debe perderle el miedo a vender a través de plataformas electrónicas”, concluyó Zea.
Fuente: portafolio.co