Brasil ha vuelto a situarse como uno de los principales destinos de la pera argentina al inicio de la actual campaña, con un comportamiento sólido de las exportaciones y precios de venta que se mantienen en niveles elevados respecto a temporadas anteriores. Las primeras operaciones realizadas en enero han reforzado el optimismo del sector, aunque persisten cautelas ante la evolución de los volúmenes disponibles.
Según datos de mercado, durante la primera semana del año se registraron ventas de pera en Brasil con precios que alcanzaron los 26 dólares por caja, lo que supone un incremento cercano al 30% en comparación con el mismo periodo de la campaña pasada. En los últimos días, las cotizaciones han mostrado un ligero ajuste, con valores medios en torno a 21-22 dólares por caja, aún por encima de los 17-18 dólares habituales a comienzos de la temporada anterior para la variedad Williams.
Este comportamiento responde en gran medida a la escasez de oferta registrada en los últimos meses de 2025. A partir de octubre, la caída de los stocks redujo el suministro hacia Brasil, generando tensiones en un mercado altamente dependiente de la producción argentina. La combinación de una oferta limitada y una demanda sostenida impulsó las cotizaciones a niveles poco habituales para esta época. Las primeras partidas comercializadas, entre ellas la variedad Giffard, salieron al mercado en volúmenes reducidos pero con precios elevados.
Con el inicio de la nueva cosecha en enero, una parte relevante de la producción se destinó tanto al mercado brasileño como al consumo interno argentino, que también presentaba una oferta ajustada. La entrada de la pera Williams, una de las variedades más demandadas, consolidó el buen arranque de la campaña y reforzó el papel de Brasil como principal destino exterior.
En 2024, las exportaciones argentinas de pera hacia Brasil alcanzaron unas 141.000 toneladas, lo que representó alrededor del 40% del total enviado al exterior. Rusia y Estados Unidos se situaron a continuación como principales mercados, con algo más de 54.000 y 52.000 toneladas, respectivamente.
De cara a los próximos meses, mientras algunas estimaciones apuntan a descensos productivos de entre el 10% y el 15%, otras previsiones hablan de una campaña cercana a los niveles habituales. La evolución de las existencias en frío durante febrero y marzo, especialmente de las variedades Williams y Packhams, será determinante para comprobar si los precios actuales pueden sostenerse o si tienden a ajustarse hacia rangos más tradicionales.
El sector observa con atención el riesgo de una concentración excesiva de envíos que pueda presionar las cotizaciones a la baja, una situación ya vivida en otros mercados en campañas anteriores. En este escenario, Brasil se mantiene como un mercado estratégico para la pera argentina, con expectativas favorables siempre que el flujo de oferta se gestione de forma equilibrada.
Fuente: masp.lmneuquen.com