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Especial Ruanda: Kinvest

Capital canadiense, tierras ruandesas: cultivando fincas rentables con impacto social

Cuando tres canadienses lanzaron Kinvest en 2020, no lo hicieron simplemente con la mirada puesta en las ganancias. "Nos dimos cuenta muy pronto de que la agricultura es la mejor vía para generar empleo y tener un impacto real en las comunidades rurales de África", afirma Jesse Ratichek, socio director de la empresa, quien vive en Ruanda desde 2016.

Junto con Raymond Sawatsky, encargado de las relaciones con inversores, y Reg Allatt, presidente ejecutivo e inversor principal, Jesse puso en marcha Kinvest como un proyecto de inversión de impacto, con el propósito de combinar capital de riesgo con transformación social. Lo que comenzó como una finca piloto de 10 hectáreas hoy se ha convertido en una operación agrícola con más de 220 hectáreas cultivadas y un total de 500 hectáreas bajo propiedad o arriendo. Hace apenas dos años que la empresa empezó a exportar sus productos.

© Kinvest

El nombre "Kinvest" proviene de kinship investing —una inversión basada en la afinidad y la humanidad compartida— y refleja el enfoque de sus fundadores: "Invertimos de forma que generemos empleos sostenibles y que realmente cambien vidas", explica Jesse.

Aunque suena a misión social, Kinvest es una empresa con fines de lucro. El modelo está diseñado para ofrecer rendimientos de mercado a sus inversores. "Si no generamos beneficios, no podemos construir un negocio sostenible que continúe creando empleos para la gente", señala Raymond. Hasta la fecha, se han invertido cerca de 13 millones de dólares en infraestructura agrícola y operaciones.

© Kinvest

Un modelo centrado en las personas: el impacto social como núcleo del negocio
La verdadera esencia de Kinvest radica en la transformación de comunidades rurales. Actualmente, las fincas dan empleo a más de 300 personas, en su mayoría mujeres, provenientes de comunidades locales. Todas cuentan con contratos formales y salarios entre un 30% y un 50% superiores a los del mercado. Pero lo que marca la diferencia no es solo cuánto se paga, sino la regularidad del empleo. "Cuando multiplicas ese salario por la constancia, el ingreso anual termina siendo tres o cuatro veces mayor que en trabajos estacionales", explica Jesse.

Muchas de las personas contratadas provienen de contextos marginalizados: trabajadores sin tierra o antiguos refugiados, para quienes las oportunidades laborales son escasas. "En las zonas rurales apenas hay trabajo. Por eso la gente migra a la ciudad. Kigali está creciendo a un ritmo vertiginoso. Queremos revertir esa tendencia".

Además de generar empleo directo, Kinvest apoya programas de outgrowers (agricultores asociados), ofreciendo insumos, capacitación y acceso al mercado. También existen programas específicos para jóvenes y mujeres, con énfasis en el liderazgo y el desarrollo profesional a largo plazo en el sector agrícola. Y quizás el aspecto más innovador de todos: una visión a 10 años para transferir la mayoría de la propiedad de la empresa a los trabajadores, a través de un fideicomiso laboral.

© KinvestAgricultura para exportación, y a largo plazo
Kinvest exporta actualmente maracuyá, chiles Bird's Eye y judías verdes finas, con planes de sumar aguacate Hass y café en el futuro cercano.

La joya de la corona es una variedad sudafricana de maracuyá de piel morada y pulpa amarilla, llamada Ester. Esta variedad ofrece rendimientos de hasta 20 toneladas por hectárea y puede cosecharse casi todo el año gracias al sistema de riego por goteo. "Obtiene resultados apenas nueve meses después de plantarse, por eso fue ideal para comenzar", dice Jesse.

El fruto se exporta principalmente a Oriente Medio y Europa, y también se vende localmente a fabricantes de jugos. Para mejorar la polinización, Kinvest ha instalado 55 colmenas —con planes de llegar a 100— tras descubrir que la falta de abejas afectaba el desarrollo del fruto. "Nos dimos cuenta de que teníamos muy pocas colmenas. El fruto se desarrollaba de forma parcial o de menor tamaño, entre 30 y 40 gramos en lugar de los 65-85 gramos ideales".

Entre los logros recientes, destaca la auditoría GlobalG.A.P. y el inicio del proceso de certificación SMETA. El embalaje se realiza en cajas de 2-3 kg y los envíos salen por vía aérea en menos de 24 horas desde el emvasado. A largo plazo, Kinvest aspira a utilizar transporte marítimo con bolsas de atmósfera controlada, lo que reduciría drásticamente los costos y supondría un cambio de paradigma.

© Kinvest

Judías verdes finas
Otro cultivo clave —aunque más exigente en mano de obra— son las judías verdes finas. Kinvest planea dedicar 8 hectáreas a su cultivo para exportar entre 5 y 10 toneladas semanales, principalmente al Reino Unido. Pero hay un problema: "El gran inconveniente con las judías verdes es que no tienen un mercado secundario", explica Jesse. Sin embargo, las de segunda calidad no se desperdician; se aprovechan como parte del programa de almuerzos para el personal. "Además, los retailers exigen que las judías se recorten por ambos extremos, lo que genera entre un 30% y un 40% de desperdicio. Si pudiéramos ampliar el tamaño aceptable de los extremos, reduciríamos muchísimo ese despilfarro".

Chiles Bird's Eye
Este pequeño y picante cultivo tiene un gran potencial. Kinvest cultiva un híbrido tailandés que se cosecha en verde (más suave) o en rojo (más picante). Los chiles rojos se recogen al 70-75% de maduración y terminan de madurar durante el envío a Europa. Los de segunda calidad se secan y se exportan a fabricantes de especias en China, la India o Sudáfrica. "Una ventaja del clima tropical y de altitud en Ruanda es que podemos cultivar casi todo el año", afirma Reg. "La consistencia entre temporadas es sorprendente".

© KinvestAguacates y café
El futuro está en el aguacate y el café. Kinvest ya ha plantado 25 hectáreas de aguacate Hass con plántulas injertadas importadas de Sudáfrica. Se espera la primera cosecha en dos años. Gracias al clima de altitud y al riego por goteo, se prevé un rendimiento conservador de 15 toneladas por hectárea.

"Nuestros picos de cosecha serán entre septiembre y noviembre, y luego en febrero y marzo", explica Innocent Katabazi, gerente sénior de cadena de suministro, quien se incorporó hace un año. "Por la forma en que hemos distribuido el cultivo y por la infraestructura con la que contamos, podremos cosechar y procesar un contenedor completo en un solo día".

Los aguacates se exportarán en cajas de 4 kg en contenedores refrigerados desde el puerto de Mombasa. El café, cultivado entre platanales, también está dando resultados prometedores. "El café es excelente", añade Raymond. "Y el precio del café ha subido muchísimo últimamente".

Para enfrentar los desafíos logísticos del mercado, Kinvest ha creado una empresa exportadora independiente, Kinfresh, que actualmente maneja su propia producción, pero que podría convertirse en un agregador de mayor escala.

© Kinvest

Cultivar de manera sostenible
Kinvest quiere ser un referente en agricultura climáticamente inteligente en África oriental. Por eso ha incorporado riego por goteo, sistemas solares para ahorrar agua y energía, técnicas de regeneración del suelo como compostaje y rotación de cultivos, un uso limitado de químicos con miras a la certificación ecológica, y sistemas de drenaje para evitar la erosión. "Estamos explorando técnicas de agricultura regenerativa", comenta Innocent. "La meta es combinar productividad con responsabilidad".

Los obstáculos en el camino
El éxito no ha sido un camino fácil. La geografía de Ruanda, sin salida al mar, supone un reto logístico enorme. Con poco almacenamiento en frío y vuelos limitados desde Kigali, Kinvest depende en gran medida del costoso transporte aéreo. "La disponibilidad de tierra supera la capacidad de frío en el aeropuerto", dice Jesse. "Estamos en la vanguardia del desarrollo agrícola comercial, pero el resto de la cadena de valor va por detrás, y eso nos limita".

La adquisición de tierras también fue un dolor de cabeza al principio. Tardaron dos años en asegurar los arrendamientos y entender el sistema de uso de suelo ruandés. Pero las cosas mejoraron cuando la empresa demostró su compromiso. "Se trata también de demostrar quién eres", dice Jesse. "Una vez que te toman en serio, todo es más fácil desde el punto de vista gubernamental".

© Kinvest

¿Por qué Ruanda?
A pesar de los desafíos, el equipo tiene claro que Ruanda fue la elección correcta. "Aquí no tenemos que preocuparnos por la corrupción", comenta Reg. "El entorno empresarial, la transparencia regulatoria y el apoyo institucional —desde el Ministerio de Agricultura hasta la Junta Nacional de Exportación— marcan una gran diferencia". Kinvest también colabora con el Banco de Desarrollo de Ruanda, destacando que las tasas de interés en moneda local son razonables, considerando los riesgos e inflación.

Mirando al futuro: una visión a 10 años
El éxito a largo plazo de Kinvest no se mide solo en toneladas exportadas, sino en comunidades fortalecidas. "La gente empieza a invertir en sus propias casas, en la educación de sus hijos", señala Jesse. "Y eso, para nosotros, es el verdadero motor del cambio".

© Kinvest

De hecho, el cambio ya está ocurriendo. "Hemos visto que en las comunidades cercanas a nuestra finca hay personas que se mudan desde otras regiones del país porque han oído que aquí se puede encontrar empleo estable".

A futuro, Kinvest busca replicar su modelo en dos o tres países más —Uganda, Kenia o Malaui están entre las opciones— y expandir su superficie productiva hasta cuadruplicarla. Su visión incluye múltiples fondos de impacto, no solo centrados en la producción, sino en toda la cadena de valor. "Este es el siglo de África", concluye Reg. "Y nosotros queremos ser parte de él".

Para más información:
Jesse Ratichek (socio director - África)
Kinvest
KG 599 Casa 18
Remera, Gasabo Kigali (Ruanda)
Tel.: +250 781 469 566
[email protected]
www.kinvestproduce.com

Para obtener más información sobre el sector exportador de frutas y hortalizas de Ruanda, contacta con Charlotte Uwicyeza ([email protected]), de la Junta Nacional de Desarrollo de las Exportaciones Agrícolas (NAEB por sus siglas en inglés), que también estará presente en la próxima Fruit Logistica: pabellón 26, stand C-61. Encontrarás una exhibición conjunta de empresas ruandesas en el stand B-80 del pabellón 26. Haz clic aquí para consultar una lista de los exportadores ruandeses de frutas y hortalizas.

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