La Unión Europea y la India iniciaron este domingo en Nueva Delhi una ronda decisiva de contactos políticos para avanzar hacia la firma de su tratado de libre comercio, un acuerdo que ambas partes aspiran a cerrar el próximo martes y que marcaría un hito en sus relaciones económicas y estratégicas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, comenzaron su visita oficial con una reunión conjunta con el ministro de Asuntos Exteriores indio, Subrahmanyam Jaishankar. El encuentro sirvió como primer paso para coordinar posiciones antes de abordar en los próximos días los aspectos técnicos y políticos que aún quedan por resolver.
Tras la reunión, el jefe de la diplomacia india expresó su confianza en que los contactos previstos entre los líderes europeos y el primer ministro Narendra Modi permitan reforzar la relación bilateral y abrir una nueva etapa de cooperación entre la India y la UE. La agenda diplomática continuó con encuentros adicionales, incluido un diálogo bilateral entre Jaishankar y la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas.
Desde Bruselas, Von der Leyen subrayó el valor estratégico de la relación con la India en el actual contexto internacional. La presidenta de la Comisión defendió una asociación basada en el diálogo y la apertura, orientada a aprovechar las complementariedades económicas de ambas partes para reforzar su resiliencia en un escenario global marcado por las tensiones geopolíticas.
El eventual tratado de libre comercio daría lugar a una de las mayores áreas comerciales del mundo, al unir mercados que suman cerca de 2.000 millones de personas y alrededor de una cuarta parte del producto interior bruto mundial. Para la UE, el acuerdo adquiere especial relevancia en un momento de redefinición de sus relaciones comerciales, condicionado por las fricciones con Estados Unidos y por el objetivo de reducir su dependencia de China en sectores estratégicos.
En la actualidad, la India ocupa el noveno lugar entre los socios comerciales de la Unión Europea y representa el 2,4% del comercio total de bienes del bloque, una cifra aún modesta si se compara con el peso de Estados Unidos o China. Bruselas ve margen para ampliar significativamente este intercambio a través del nuevo marco comercial.
Además del acuerdo comercial, las conversaciones abarcan el impulso a la inversión en ámbitos como la digitalización, el hidrógeno verde, la energía solar, la maquinaria industrial y la fabricación avanzada.
La agenda bilateral contempla también avanzar en un acuerdo de movilidad que facilite los intercambios laborales, científicos y académicos, así como cerrar un segundo gran pacto en materia de seguridad y defensa, con especial atención a las amenazas híbridas y al terrorismo.
Fuente: elperiodico.com