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VLAM: El consumo de fruta belga está bajo presión, pero crece la de productos de nicho

Las grandes exportaciones de peras belgas compensan la caída de la oferta de manzanas

Los consumidores belgas compraron algo menos de 40 kilos de fruta fresca per cápita el año pasado, casi una cuarta parte menos que hace 20 años. A principios de este siglo, las compras de fruta se mantenían en 54 kilos por persona. En 2024, los belgas gastaron una media de 138 euros en fruta fresca. Debido a que los precios aumentaron un 4,5% de media, el volumen de compra volvió a registrar una ligera caída. A largo plazo, se mantiene una clara tendencia a la baja, a pesar de que la fruta sigue proyectando una imagen predominantemente positiva.

En cuanto a las ventas de fruta en general, la banana sigue siendo la más vendida, seguida de la manzana. En 2024, el consumo medio de manzanas alcanzó los 6,67 kilogramos per cápita, lo que supone un ligero descenso con respecto al año anterior. La variedad Jonagold mantiene su posición dominante en el mercado con una cuota del 40%. En el caso de las peras, el descenso es más pronunciado, con una caída del volumen de compras del 11% en 2024. La variedad Conferencia es cada vez más dominante y representa ya cerca del 80% del volumen de peras.

A pesar del descenso general, hay segmentos en claro crecimiento. Las fresas experimentaron un ligero crecimiento del 1% en 2024. La fruta pequeña, en concreto, lleva varios años ganando terreno. El consumo nacional de arándanos es uno de los que más crecen desde 2016. A más largo plazo (2016-2024), también han crecido mucho las ventas de aguacate (+85%), sandía (+53%), moras (+48%), frambuesas (+42%) y mango (+36%). Estos productos satisfacen nuevas tendencias de consumo y una creciente demanda de variedad y comodidad.

El consumo se reparte a lo largo del día
En un día medio de 2024, el 60% de los belgas consumieron fruta. El consumo se reparte a lo largo del día, aunque la tarde es el momento más importante. Flandes y Bruselas registran un mayor consumo de fruta que Valonia. Las personas mayores y las que tienen estudios superiores parecen consumir fruta con más frecuencia de media que otros grupos de población.

Bélgica también se mantiene en la media europea. Según las últimas cifras de Freshfel (2025), los europeos consumen sobre todo manzanas, bananas, naranjas, uvas y melocotones. Los arándanos son también el cultivo más dinámico a escala europea, lo que coincide con la tendencia belga.

Las compras de fruta fresca se realizan sobre todo en grandes cadenas de supermercados, como Delhaize y Colruyt, que suman una cuota de mercado del 52%. Sin embargo, los discounters, como Aldi y Lidl, sigue ganando terreno y ya representan el 25%. Los belgas también compran fruta en supermercados de barrio (9%), en mercados públicos (4%) y directamente a los propios agricultores (1,4%). Las ventas de fruta fresca online representan por ahora solo un 2%.

El país de origen cobra importancia
La fruta sigue proyectando una imagen claramente positiva. Los consumidores perciben la fruta como parte esencial de un estilo de vida sano. Es sabrosa, fácil de consumir y perfecta para cualquier hora del día. La gran variedad y disponibilidad durante todo el año encajan con un estilo de vida moderno, y a menudo generan una sensación positiva tras su consumo.

A la hora de comprar fruta, la estética es el aspecto más importante. Los consumidores dan al aspecto de la fruta una puntuación de 8,6 sobre 10, seguida del precio (8,4 sobre 10). También pesa la estacionalidad (7,9 sobre 10), ya que la fruta de temporada se percibe como más fresca, sabrosa y sostenible. El país de origen es otro factor cada vez más importante (5,9 sobre 10), con una clara preferencia por la fruta de producción local. Los consumidores también tienen en cuenta el impacto medioambiental (5,4 sobre 10) del método de cultivo, el envasado o el transporte. Para el 30% de los flamencos, que un producto sea o no ecológico es incluso decisivo a la hora de comprar.

Las peras ganan terreno en las exportaciones, mientras las manzanas lo pierden
Sigue habiendo oportunidades para la fruta belga en el mercado europeo de exportación. La combinación de proximidad logística, rapidez de entrega y una sólida reputación de calidad juega a favor de los productores belgas. En 2024, Bélgica exportó unas 100.000 toneladas de manzanas, sobre todo a países vecinos. Sin embargo, las exportaciones de manzanas están bajo presión y han caído un 30% en cinco años. Las exportaciones de peras, en cambio, siguen creciendo y se situaron ya en unas 330.000 toneladas en 2024. De nuevo, los países vecinos son los principales mercados, con Alemania e Italia en posiciones destacadas, en parte debido a la caída de la producción italiana. Entre otros destinos, la fresa belga tiene también oportunidades en Escandinavia, donde la calidad y la frescura son factores de mucho peso en la decisión de compra.

Los datos belgas proceden de estudios realizados por YouGov e iVox por encargo del VLAM. Para las cifras europeas se han utilizado datos de Eurostat y Freshfel.

Para más información:
VLAM
Tel.: +32 02 552 80 32
[email protected]
www.vlam.be

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