Las exportaciones peruanas de piña comenzaron el 2026 con una caída tanto en valor como en volumen, reflejando un entorno más concentrado y competitivo para el sector. En enero, los envíos sumaron US$ 3,6 millones, frente a los US$ 4,3 millones del mismo mes del año anterior, lo que representa una disminución de 17%. En volumen, se exportaron 1.228 toneladas, 18% menos que en enero de 2025.
A pesar de esta caída, el precio promedio mostró un leve incremento, de US$ 2,86 a US$ 2,90 por kilogramo, insuficiente para compensar la reducción en la cantidad enviada.
Estados Unidos concentró la mayoría de los envíos, absorbiendo el 95% del valor total exportado, con 1.168 toneladas por US$ 3,4 millones a un precio promedio de US$ 2,91 por kilogramo. En menor medida, Chile y Países Bajos representaron el 2% cada uno, con envíos por US$ 75.000 y US$ 71.000 respectivamente. Entre los tres destinos principales, Países Bajos se destacó por su mayor valorización, con un precio promedio de US$ 3,25 por kilogramo.
En términos de presentaciones, la piña deshidratada lideró en valor, representando el 41% de los envíos con un precio promedio de US$ 12,54 por kilogramo, seguida de cerca por la piña en conserva, con 40% del total y un precio de US$ 1,85 por kilogramo. La piña congelada representó el 12%, mientras que jugo, pulpa y puré concentrado sumaron el resto, con precios que reflejan distintos niveles de procesamiento.
El sector exportador sigue siendo relativamente concentrado, con 23 empresas activas en enero de 2026. La principal zona productora es Satipo, en Junín, que concentra buena parte de la oferta nacional. La reducción de destinos de 12 a 9 y la disminución de valor y volumen reflejan un entorno más desafiante para los exportadores peruanos.
Frente a este escenario, se resalta la necesidad de diversificar la oferta con presentaciones de mayor valor agregado, buscando elevar la competitividad frente a países tropicales consolidados como Costa Rica, Filipinas e Indonesia.
Fuente: freshfruit.pe