Las materias primas agrícolas arrancan la semana al alza en los principales mercados internacionales ante la escalada del conflicto en Oriente Medio y la tensión en el estrecho de Ormuz. La incertidumbre geopolítica ha impulsado este lunes las cotizaciones del maíz, el trigo y la colza en Europa, así como de varios contratos en Estados Unidos, generando inquietud en el sector agrario español por su posible impacto en los costes de producción.
En Euronext (París), los futuros del trigo registraron incrementos de hasta el 1,25%, mientras que el maíz avanzó entre un 2% y un 4,75%. La colza protagonizó los mayores repuntes, con subidas de hasta el 8,75%.
En la Bolsa de Chicago, las alzas fueron más moderadas: el maíz subió hasta un 2% y el trigo mostró incrementos destacados en los contratos con vencimiento en marzo de 2026, que alcanzaron el 4,75%. El aceite de soja, por su parte, repuntó hasta un 1,9%.
Según la consultora especializada Agritel, el foco de los operadores está puesto en el estrecho de Ormuz, un enclave estratégico por el que transita alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo, además de volúmenes significativos de gas natural y urea, insumo clave en la fabricación de fertilizantes. La amenaza sobre la producción y el transporte en la región, tras registrarse daños en buques e infraestructuras portuarias en las últimas 48 horas, ha provocado compras "masivas" en el mercado estadounidense y nuevas subidas en Europa.
España es un país deficitario en estas materias primas, por lo que cualquier alteración en los mercados internacionales tiene repercusión directa. Desde el sector agrario, la preocupación se centra especialmente en el encarecimiento de los insumos energéticos.
El secretario general de COAG, Miguel Padilla, ha advertido de que, si el bloqueo en la zona se prolonga, "el impacto en los costes agrarios es inevitable". Según ha señalado, el gasóleo agrícola, los fertilizantes nitrogenados y la electricidad para riego son los insumos más expuestos, dada su dependencia directa o indirecta del petróleo y el gas.
"No estamos ante una alarma inmediata, pero sí ante un riesgo real que hay que monitorizar con seriedad", ha subrayado Padilla, quien recordó que el campo español opera con márgenes ajustados y que cualquier aumento sostenido de los costes puede comprometer la viabilidad de las explotaciones. Asimismo, pidió que el Gobierno y las instituciones europeas estén preparados para actuar si se consolida la escalada de precios, ya que, según afirmó, agricultores y ganaderos no pueden asumir en solitario el impacto de crisis originadas fuera de sus fronteras.
Fuente: efeagro.com