¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor

Está usted usando un software que bloquea nuestros anuncios.

Ya que publicamos noticias gratuitamente, dependemos de los ingresos de nuestros banners. Por favor, le rogamos que desactive su bloqueador de anuncios y recargue la página para poder seguir visitando esta web.
¡Gracias!

Haga clic aquí para leer la guía de cómo desactivar su bloqueador de anuncios.

Sign up for our daily Newsletter and stay up to date with all the latest news!

Suscripción I am already a subscriber
App icon
FreshPublishers
Abrir en la app
ABRIR

La desinfección del agua con UV-C frena el R4T y el moko en las plantaciones de banana de Filipinas y otros países

La banana, la fruta más consumida del mundo y un alimento básico en millones de hogares, atraviesa una etapa crítica. La sigatoka negra, el moko y, por encima de todo, el mal de Panamá amenazan seriamente su producción. Esta última se ha convertido en uno de los mayores quebraderos de cabeza del sector. Ante este escenario, A Better Choice (ABC) impulsa una solución basada en tecnología UV-C. La clave no está tanto en el uso de esta tecnología, conocida desde hace años, sino en haberla adaptado de forma específica al cultivo de la banana y en haberla convertido en una herramienta viable también para productores de menor tamaño.

Lo que está en juego no es menor. Aproximadamente la mitad de las bananas que se producen en el mundo —y prácticamente todo el negocio de exportación— corresponde a la variedad Cavendish. Y precisamente esta variedad es especialmente sensible al R4T, un hongo altamente agresivo que causa el mal de Panamá y para el que no existe cura. Su denominación completa es Raza 4 Tropical, una cepa de Fusarium oxysporum f. sp. cubense que ataca el sistema radicular. Cuando una plantación resulta infectada, el impacto suele ser devastador: en muchos casos, la finca queda inutilizada para el cultivo de banana durante años, ya que el patógeno puede permanecer activo en el suelo durante décadas.

El R4T fue identificado por primera vez en Asia en los años setenta. Más tarde se expandió por África, especialmente a partir de 2013, y en 2019 se detectó en América Latina, una región en la que se cultivan cerca de dos tercios de las bananas destinadas a la exportación. Su propagación se produce principalmente a través de material vegetal contaminado y de partículas microscópicas de suelo que viajan adheridas a animales, maquinaria, vehículos, calzado o ropa. Por eso, las medidas de bioseguridad —como la desinfección de ruedas, herramientas y prendas de trabajo— son fundamentales.

© A Better Choice

Junto al R4T, otras dos amenazas siguen condicionando al sector. La sigatoka negra, también provocada por un hongo, afecta a las hojas, puede dispersarse por el viento y, a diferencia del R4T, sí puede controlarse con productos fitosanitarios. El moko, en cambio, es una enfermedad vascular causada por la bacteria Ralstonia. Se transmite a través del material de siembra, las herramientas, el suelo y también por insectos. En este caso, existe al menos una ventaja: Ralstonia no sobrevive en el suelo durante largos periodos, lo que abre la puerta a reanudar la producción una vez eliminadas las plantas infectadas.

La expansión de R4T y de Ralstonia no depende únicamente del material contaminado o del arrastre de tierra. Los sistemas de riego y drenaje también desempeñan un papel clave en la diseminación de ambos patógenos. Cada vez más productores recurren al agua de río para regar sus parcelas y, si esa agua está contaminada, cualquier otra medida de bioseguridad pierde buena parte de su eficacia. Es en ese punto donde ABC sitúa su propuesta: una solución de desinfección del agua basada en radiación UV-C.

Desinfección del agua con UV-C
"Todo empieza con el agua", afirma Jasper van Roon, cofundador de A Better Choice. "Por eso hemos desarrollado unidades compactas capaces de purificar el agua de riego y eliminar R4T y Ralstonia".

© A Better Choice

La radiación UV-C es la franja más potente del espectro ultravioleta. "Rompe la estructura del ADN de ambos patógenos. Sin ADN, no hay reproducción; y sin reproducción, no hay infección", explica Van Roon. Aunque el uso de UV-C no es nuevo, tampoco lo es en el sector bananero. En Europa lleva décadas aplicándose en el tratamiento de agua potable, en el control de algas en estanques y en invernaderos. "Así nacieron nuestras primeras unidades, desarrolladas junto a un proveedor del sector de piscinas y estanques. De hecho, esos equipos ya llevan dos temporadas funcionando en Ecuador".

A medida que los productores empezaron a exigir respuestas sobre consumo energético, eficiencia y costes, A Better Choice siguió perfeccionando el sistema junto a su socio tecnológico holandés Van Remmen UV Technology, Wageningen University & Research (WUR) y el propio equipo en Filipinas. De esa colaboración surgió la serie H, diseñada específicamente para las condiciones reales del cultivo bananero. "El principal problema que resolvimos fue cómo aplicar la tecnología UV-C en un entorno de campo", señala Van Roon.

Van Remmen lleva años figurando entre los referentes en el desarrollo y validación de sistemas UV-C, en estrecha colaboración con la WUR y con varios de los principales institutos holandeses especializados en agua. "El nombre lo dice todo: desinfección. Nuestra tecnología está diseñada para eliminar la infección, y por eso desempeña un papel crítico en los sistemas de tratamiento de agua", explica Ton Van Remmen, propietario de la empresa, cuya misión es garantizar agua segura y limpia para todos. "Nuestro compromiso es ofrecer el máximo nivel de seguridad con el menor coste total de propiedad, una filosofía presente en todos nuestros desarrollos y en cada uno de nuestros productos validados".

© A Better Choice
"El principal problema que resolvimos fue cómo aplicar la tecnología UV-C en un entorno de campo", señala Jasper van Roon.

"Una placa de flujo guía el agua alrededor de las lámparas UV, lo que prolonga el tiempo de contacto con la luz y reduce el consumo energético. En lugar de llevar la luz al agua, llevamos el agua a la luz", detalla Van Remmen. Ese diseño permite que la radiación UV-C dañe de forma irreversible el ADN y el ARN de virus, bacterias e incluso hongos, sin generar el riesgo de resistencias asociado a biocidas químicos y antibióticos. De este modo, la tecnología UV-C se posiciona como uno de los pocos métodos de desinfección sin productos químicos capaces de ofrecer resultados fiables con un uso eficiente de los recursos.

La primera unidad instalada en Filipinas necesitaba 38 lámparas de 400 vatios para desinfectar 285 metros cúbicos por hora, con una potencia de 15,2 kW. La serie H logra la misma dosis de UV-C —800 julios— con 24 lámparas de 325 vatios, lo que reduce el consumo a 7,8 kW, prácticamente la mitad. "La eficacia es la misma, pero el coste es mucho menor, tanto en la inversión inicial como en la operación", asegura Van Roon. Roland Heringa, fundador de ABC, lo resume así: "Es el resultado de un enfoque integral: combinar conocimiento y experiencia, ciencia y tecnología probada, con un único objetivo: ayudar a los productores de bananas".

Ensayos de campo
Tras tres años de pruebas de laboratorio y ensayos en campo en Filipinas, el sistema se presentó en la última edición de Fruit Logistica. La desinfección del agua mediante UV-C cobra especial relevancia en aquellas zonas donde el uso de agua de riego contaminada forma parte de la realidad cotidiana. "Donde el acceso al agua subterránea es limitado, se recurre al agua de río, que con frecuencia llega contaminada", explica Heringa.

© A Better Choice
"Combinamos conocimiento y experiencia, ciencia y tecnología probada, con un único objetivo: ayudar a los productores de bananas", dice Roland Heringa, fundador de ABC.

El agua de río, además, suele presentar altos niveles de turbidez. Por eso, antes de instalar los equipos se realizan mediciones de transmitancia, con el fin de determinar cuánta luz UV puede atravesarla. "Las unidades miden esa transmitancia de forma continua y emiten una alerta cuando los valores se vuelven críticos. Si el nivel baja demasiado, el sistema puede reducir automáticamente el caudal", apunta Van Roon. Con ello se garantiza que la desinfección siga siendo eficaz incluso cuando cambian las condiciones del agua.

Desde pequeños productores hasta explotaciones industriales
Aunque los sistemas de cloración siguen siendo habituales, ABC apuesta por ofrecer una alternativa. "El cloro necesita tiempo de contacto y, cuando todo se hace con prisas, muchas veces no funciona como debería. Además, sigue siendo una solución química, con posibles efectos negativos sobre el suelo, la planta y las personas", sostiene Van Roon. Frente a ello, la tecnología UV-C no altera químicamente el agua: "Destruimos el ADN, y nada más. No deja residuos".

© A Better Choice
Junto con Van Remmen UV Technology, Wageningen University & Research y su propio equipo en Filipinas, ABC ha desarrollado la Serie H para la desinfección del agua de riego en plantaciones de bananas.

Otro de los puntos fuertes del sistema es su escalabilidad. Existen unidades pequeñas —de 325 vatios y una capacidad de 2 a 3 metros cúbicos por hora— pensadas para parcelas de media hectárea, así como instalaciones industriales capaces de abastecer explotaciones de cientos de hectáreas, con caudales de 250 a 300 metros cúbicos por hora. "Estas unidades pequeñas tienen una vida útil de entre dos y cuatro años y resultan económicamente viables. Ya contamos con 19 tipos de equipos listos para desplegarse de inmediato, adaptados a las necesidades de riego de cualquier parte del mundo", concluye Heringa.

En los próximos meses se publicará un artículo científico con más datos sobre esta tecnología.

Para más información:
Jasper van Roon (COO)
A Better Choice
Rijksstraatweg 145
7391 MK Twello (Países Bajos)
Tel.: +31 (0)6 52321450
[email protected]
www.abetterchoice.nl

Artículos relacionados → Ver más