El sector del pistacho mundial podría enfrentar importantes tensiones en la oferta debido al conflicto bélico en Oriente Medio, ya que Irán, uno de los principales exportadores globales, concentra gran parte de las ventas internacionales. Según fuentes del sector, esta situación podría reducir la disponibilidad del fruto seco y favorecer las exportaciones españolas.
Víridi Horizons, empresa especializada en producción y exportación de pistacho, señala que la dependencia exportadora de Irán hace que el mercado sea muy sensible a interrupciones logísticas, financieras o comerciales derivadas de la crisis geopolítica. Según datos citados por la compañía y por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), Irán produjo en la campaña 2024-25 225.000 toneladas de pistacho, exportando el 94% de su cosecha.
La distribución de estas exportaciones muestra un fuerte enfoque hacia Asia y mercados de reexportación, con un 19% destinado al Extremo Oriente, un 17% al subcontinente indio, un 18% a países surgidos tras la disolución de la Unión Soviética, un 11% a Oriente Medio y un 6% a la Unión Europea. Según Víridi, cualquier reducción temporal del flujo iraní, incluso por retrasos logísticos, podría incrementar los precios y aumentar la competencia global.
El escenario, según los analistas, representa una ventana de oportunidad para España, que actualmente produce entre 6.000 y 8.000 toneladas anuales, cerca del 1% de la producción mundial, pero que podría duplicar o triplicar esa cifra gracias a nuevas plantaciones. Aunque no compite en volumen con los grandes productores, España busca consolidar una oferta de alto valor añadido y calidad, según el director técnico de Víridi Horizons, Ignacio Soler de la Azuela.
Fuente: efeagro.com