Las empresas españolas que venden productos agroalimentarios a Oriente Medio están sufriendo pérdidas, cancelaciones de embarques y un aumento de costes, lo que genera preocupación sobre posibles impactos en las cadenas de suministro entre Europa y Asia si el conflicto se prolonga.
En 2025, España exportó a los países de Oriente Medio alimentos, bebidas y tabaco por 1.215,11 millones de euros, un 2% del total de las exportaciones españolas, según el Ministerio de Economía. La región incluye 12 países: Irán, Irak, Kuwait, Baréin, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Yemen, Líbano, Jordania y Siria. Las exportaciones crecieron un 8%, mientras que las importaciones desde esos países descendieron un 28,2% hasta 139,73 millones de euros.
Arabia Saudí se mantuvo como el principal comprador, con adquisiciones por 553 millones de euros, seguida de Emiratos Árabes Unidos (352,8 millones), Líbano (97,3 millones) y Jordania (90,3 millones). Kuwait, Irak y Catar adquirieron entre 42 y 56 millones de euros, mientras que Omán, Irán, Siria, Baréin y Yemen sumaron cantidades menores, entre 5 y 31 millones de euros.
Los productos más exportados a la región fueron preparados alimenticios (263,83 millones de euros) y frutas, hortalizas y legumbres (263,84 millones), seguidos de piensos (216,18 millones), azúcar, café y cacao (114,43 millones), lácteos y huevos (59,68 millones) y productos pesqueros (41,25 millones).
Cecilio Peregrín, presidente de la patronal hortofrutícola Fepex, señala que aunque Oriente Medio no es un mercado prioritario, "cualquier conflicto genera incertidumbre y afecta al comercio". Destaca que los exportadores que invirtieron para acceder a estos mercados, especialmente en frutas como manzanas, naranjas, peras y kakis, ven dañadas sus inversiones. Además, los costes del transporte marítimo se han duplicado en algunas rutas, junto al encarecimiento de fertilizantes y gasóleo.
Fuente: efeagro.com