El mercado europeo de banana y plátano ha experimentado en los últimos diez años un cambio significativo en su estructura, marcado por el aumento de las importaciones extracomunitarias y la pérdida de peso de la producción europea.
Entre 2015 y 2024, las compras de banana procedente de terceros países crecieron un 25,1%, hasta superar los 5,3 millones de toneladas, mientras que la producción comunitaria apenas varió y se mantuvo en torno a las 677.000 toneladas. Esta evolución ha reducido la cuota del plátano europeo en la oferta total, que ha pasado del 13,6% al 11,3%, según un informe de la consultora Puentia.
El estudio señala que uno de los factores clave en este desplazamiento es la evolución de los precios. El valor medio de importación de la banana en la UE aumentó de 0,62 a 0,69 euros por kilo en términos nominales, pero al ajustar por la inflación acumulada en la última década, el coste real de la fruta importada se ha reducido.
En términos constantes, el precio de la banana extracomunitaria en 2024 equivaldría a unos 0,53 euros por kilo de 2015, lo que supone un abaratamiento cercano al 14,5%. A ello se añade el efecto del tipo de cambio, que habría reforzado la competitividad de estas importaciones, con una reducción adicional estimada de entre el 14% y el 15%.
Frente a esta tendencia, la producción europea ha seguido una trayectoria distinta. El precio en origen del plátano comunitario aumentó un 16,4% en el periodo analizado, hasta alcanzar los 0,85 euros por kilo, en un contexto de incremento de los costes de producción, que crecieron en torno al 35%, y de mayores exigencias regulatorias y medioambientales.
Por su parte, la banana procedente de Latinoamérica registró una subida más moderada, de cinco céntimos por kilo en diez años, hasta situarse en 0,65 euros. Esta diferencia ha ampliado el diferencial de precios entre ambos orígenes, que pasó de 0,13 euros por kilo en 2015 a 0,20 euros en 2024.
La tendencia también se refleja en España, donde las importaciones de banana aumentaron un 79,1% en la última década, alcanzando cerca de 497.000 toneladas en 2024. Este crecimiento ha generado un saldo comercial negativo de más de 350.000 toneladas, que se amplió en 2025.
Pese a ello, el plátano de Canarias mantiene una posición relevante en el mercado nacional, con el 65,3% del valor de la categoría, que en conjunto generó ingresos superiores a 1.300 millones de euros.
En este contexto, los analistas apuntan que, aunque el plátano europeo ha intentado mantener su valor en el lineal, el comportamiento del consumidor en un mercado muy sensible al precio tiende a favorecer las opciones más económicas, lo que refuerza la presión competitiva de la banana importada.
Fuente: eleconomista.es